Celso Gamboa se une a decenas de ticos que están encarcelados en EE. UU.
El primer extraditado de Costa Rica apenas va a enfrentar a la justicia del país norteamericano, a diferencia de los otros nacionales que ya han sido juzgados y condenados.
Con su entrega y traslado a Estados Unidos, el exmagistrado Celso Gamboa se unirá a decenas de costarricenses que están encarcelados en ese país norteamericano.
Tras una consulta de Teletica.com, el Ministerio de Relaciones Exteriores confirmó que, según el corte a julio de 2025, hay "88 personas costarricenses detenidas, cumpliendo sentencia", en territorio estadounidense.
Este medio intentó conocer en qué estados se encuentran los nacionales privados de libertad; sin embargo, esa información no está disponible, aseguró la Cancillería.
"No tenemos los datos por estado, debido a los traslados que normalmente se dan entre prisiones federales y estatales, una vez que la persona es condenada", respondieron por medio de un correo electrónico.
Lo que sí se conoce es que los delitos más frecuentes que derivaron en las sentencias son tráfico de drogas, delitos sexuales, estafa y agresiones físicas.
En el caso de Gamboa, este viernes se convirtió en el primer ciudadano costarricense en ser extraditado; por lo que apenas irá a enfrentar a la justicia estadounidense, a diferencia de los compatriotas que ya han sido juzgados.
En ese proceso de coordinación entre naciones, Estados Unidos prometió no juzgar delitos distintos a los contemplados en la solicitud de extradición, que el exministro no enfrentará pena de muerte ni cadena perpetua, y que cualquier condena no podrá superar los 50 años de prisión, conforme a la legislación costarricense.
También se acordó que el tiempo que ha permanecido detenido en Costa Rica será descontado de una eventual pena dictada.
En la misma situación se encuentra Edwin López Vega, alias “Pecho de Rata”.
"Nuestros Consulados en Estados Unidos brindan la asistencia y el acompañamiento que requieran los reclusos, especialmente cuando nos reportan ellos o sus familiares algún problema o inconveniente que tengan en los centros penitenciarios donde se encuentran", concluyó la cartera.
Condena mediática
Uno de los casos más sonados fue la condena de 60 años de cárcel que recibió el tico Minor Vargas Calvo, expresidente de los equipos de fútbol de Brujas, Saprissa y Barrio México, en la corte del condado de Richmond, Virginia, Estados Unidos.
En 2012, Vargas fue hallado culpable de siete delitos de fraude y tres de lavado de dinero, en un caso que involucró a la compañía de reaseguros que lideraba, Provident Capital Indemnity (PCI). Según publicaciones disponibles en Internet, las garantías fraudulentas de seguros de vida afectaron a casi 3.500 personas y alcanzaron montos superiores a los $600 millones.
“Muchos de estos inversionistas perdieron sus ahorros de la vida a causa de las garantías sin valor PCI. Vargas, erróneamente, creía que podía evitar el castigo; sin embargo, la acusación demuestra nuestra determinación y capacidad para aplicar la justicia en nombre de las víctimas estadounidenses, independientemente de donde los estafadores pueden estar”, fue la declaración del procurador Neil H. McBride en ese momento.
El exdirigente de fútbol de Costa Rica fue detenido en el aeropuerto John F. Kennedy de Nueva York cuando estaba en tránsito hacia Inglaterra.
"Podemos confirmar que el señor Vargas Calvo se encuentra bajo custodia de la Oficina Federal de Prisiones (BOP) en la Institución Correccional Federal (FCI) Bennettsville, en Bennettsville, Carolina del Sur", respondió la Oficina Federal de Prisiones de Estados Unidos, en un correo electrónico, tras una consulta realizada por este medio. Esa instancia agregó que la fecha de liberación de Vargas, de 74 años, será el 3 de junio de 2061.
Penas temporales
En este momento, la Cancillería subrayó que "no tiene conocimiento de costarricenses condenados a muerte o a cadena perpetua".
El único compatriota que estuvo en el corredor de la muerte, desde 1994, fue Terrence Valentine, quien murió en 2022 por causas naturales, según consta en registros de prensa.
Valentine fue sentenciado en Florida por matar a Ferdinand Porche, el marido de su exesposa, identificada como Libia Romero, y por disparar contra ella. La víctima sobrevivió.
Durante años, sostuvo una intensa lucha legal por demostrar su inocencia: la defensa de Terrence se basó en que, para el momento del crimen, él estaba en Costa Rica; sin embargo, no hay registro migratorio que así lo acredite.
Incluso, el Estado costarricense desplegó gestiones diplomáticas y jurídicas para evitar que se fijara una fecha de ejecución y respaldar una petición de clemencia. A través de su embajada en Estados Unidos, Costa Rica mantuvo contacto constante con la defensa e impulsó estrategias que incluyeron la revisión técnico-jurídica del proceso y acciones diplomáticas, en línea con su histórica oposición a la pena de muerte y su defensa de los derechos humanos. Finalmente, la pena no se ejecutó por la muerte de Valentine.

