Caso Nadia Peraza: Transportista niega olores o fluidos en refrigeradora durante mudanza
Aunque percibió el electrodoméstico “un poco pesado”, asegura que en ocasiones, los clientes meten bolsas o diarios para aprovechar el espacio.
El transportista al que se le contrató el flete de la refrigeradora en la que, en apariencia, fue encontrado el cuerpo de Nadia Peraza asegura que del electrodoméstico no se emanaban olores ni fluidos.
Durante su declaración en el juicio que se sigue por el femicidio de la joven, Gerardo Arguedas explicó que no notó “nada diferente” respecto a otros trabajos que hizo en el pasado.
Eso sí, hizo ver que sí sintió la refrigeradora “un poco pesada”, pero añadió que es normal que en ocasiones clientes metan bolsas o diarios para intentar aprovechar el espacio y el servicio.
Aquel flete se dio una mañana de inicios de abril de 2024. Según relató, un hombre de apellido Buzano, quien figura como acusado por el crimen, le contrató una mudanza.
Específicamente, el servicio incluía el transporte de la refrigeradora en cuestión, una lavadora, una pantalla y una canasta de ropa. El punto de recolección era una casa en San Rafael, donde vivían la víctima y el hombre, quienes tenían una hija en común, hasta otra casa en San Pablo.
Arguedas mencionó que, una vez en el lugar, no alcanzó a pasar de la puerta. Aunque no pudo ver el interior del lugar, sí manifestó que percibió un olor a suciedad. Añadió que su cliente le dijo que su pareja lo había dejado y que por eso tenía mucho desorden.
Indicó que él recibió los electrodomésticos desde el cajón de un pick-up Isuzu KB3 morado, el cual utiliza desde 2019 para servicios de flete. Una vez arriba, los acomodaba para asegurarlos.
Cuestionado sobre la refrigeradora, explicó que tuvo que pedirle ayuda a un hombre que pasaba por el lugar, en tanto que Buzano llevaba un vendaje que le impedía alzar el aparato.
Ante preguntas del juez Guillermo Arce, el transportista declaró que no sintió el electrodoméstico caliente, lo que lleva al defensor Francisco Herrera a pensar que la refrigeradora había estado desconectada, lo cual, en su opinión, desvirtúa la posibilidad de que el cuerpo estuviera adentro.
Una vez que cargaron los electrodomésticos, ambos salieron hacia el segundo punto. El recorrido duró aproximadamente 15 minutos, de acuerdo con el testigo.
Cuando llegaron al destino final, el sospechoso hizo una llamada para que le abrieran la casa, pero no había nadie que pudiera hacerlo. Ante esa situación, Arguedas optó por bajar los artículos y dejarlos en la acera con su cliente.
Luego abandonó el lugar y no volvió a saber de Buzano hasta un mes después, cuando fue contactado el Organismo de Investigación Judicial (OIJ).
Además del femicidio, a Buzano se le acusa de los presuntos delitos de sustracción patrimonial, estafa informática y suplantación de identidad. El debate arrancó el 18 de febrero anterior y se espera se prolongue hasta el 17 de abril próximo.

