La investigación por la desaparición de la estilista Jessy Karina Álvarez Amador dio un nuevo giro este martes. El Organismo de Investigación Judicial (OIJ) confirmó que el expediente ahora se maneja como un posible homicidio, luego de ejecutar seis allanamientos en San José y detener a tres personas presuntamente vinculadas con el caso.

Investigación apunta a un posible homicidio

Los operativos se desarrollaron en Desamparados, Alajuelita, La Uruca y la cárcel de San Sebastián. Entre los detenidos figura un hombre de apellidos Villarreal Duarte, conocido como alias "Camba", quien ya descontaba una condena por otro homicidio ocurrido meses después de la desaparición de la joven (ver video adjunto en la portada).

El sospechoso fue trasladado desde el centro penitenciario hasta una vivienda en Desamparados, propiedad de su madre y de una hermana, donde agentes judiciales realizaron diligencias de inspección.

En esa propiedad, personal del OIJ utilizó equipo especializado para romper parte del piso en busca de indicios relacionados con la desaparición de la estilista. Además, especialistas aplicaron pruebas de luminol en distintos sectores de la vivienda.

Según confirmó la Policía Judicial, algunas de esas pruebas arrojaron resultados positivos. Las muestras fueron enviadas al Laboratorio de Ciencias Forenses para determinar su origen y su posible relación con el caso.

"Se realizaron un sinnúmero de diligencias propias de Ciencias Forenses. Se aplicó luminol, se rompió el piso, se revisaron otros sitios y se tomaron muestras importantes", explicó Pablo Calvo, del OIJ.


Tres personas fueron detenidas

Además de Villarreal Duarte, las autoridades detuvieron a dos mujeres que, según la investigación, tendrían algún vínculo con el principal sospechoso y habrían participado en la desaparición de la joven.

El OIJ indicó que la investigación ha sido compleja y que las diligencias permitieron llegar hasta las propiedades allanadas durante la madrugada.

Jessy Karina Álvarez Amador, de 25 años, desapareció la noche del 10 de mayo de 2025, luego de salir de su vivienda en Pavas.

De acuerdo con el relato de su familia, la joven regresó de trabajar y, cuando se disponía a dormir, recibió una llamada telefónica en la que una persona insistió en que saliera de la casa.

Aunque inicialmente se negó, finalmente aceptó salir. Le dijo a su madre que regresaría pronto, abordó un servicio de transporte privado y desde entonces no se volvió a conocer su paradero.

La joven era madre de un niño.

En diciembre de 2025, el OIJ inspeccionó una propiedad en Aserrí tras recibir información sobre supuestos restos óseos. Sin embargo, esa diligencia descartó cualquier vínculo con la desaparición.

Las nuevas evidencias recopiladas durante los allanamientos serán analizadas por Ciencias Forenses como parte de la investigación.

SpotifyTeleticacom