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Un bebé con prematuridad extrema, que dio positivo por COVID-19 en las primeras dos horas de vida, se recupera exitosamente en la Unidad de Cuidados Intensivos de Neonatología del Hospital Max Peralta de Cartago.

Es el primer caso que atiende el centro médico, este año, de un recién nacido contagiado de coronavirus, al igual que su madre.

El Servicio de Maternidad y Obstetricia recibió, el pasado 15 de mayo a las 9 p. m., a una mujer positiva, quien sufrió complicaciones y tuvo que ser intervenida de emergencia a las 29 semanas de gestación.

"El procedimiento concluyó con éxito y la madre fue dada de alta al día siguiente para continuar el aislamiento en su hogar. El bebé pesó 1.130 gramos al nacer y, por condiciones asociadas a su prematuridad, tuvo que ser ingresado en la Unidad de Cuidado Intensivo Neonatal COVID-19", informó la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS).

El paciente permaneció en una incubadora abierta, con ventilación mecánica, hasta que logró respirar por sus propios medios y estuvo acompañado de una enfermera las 24 horas, así como del resto del equipo que está conformado por médicos generales, neonatólogos y terapeutas respiratorios.

El miércoles 26 de mayo salió de la Unidad de Cuidados Intensivos COVID-19 Neonatal y pasó a la UCI convencional, tras superar el contagio y dar negativo en la prueba PCR. 

La evolución del menor ha sido muy buena. En este momento solamente requiere oxígeno suplementario y ya pesa 1.460 gramos.

Durante todo el proceso se ha mantenido comunicación con la familia por medio de videollamada, con el fin de informarles sobre su estado. Actualmente, la mamá y el papá lo pueden visitar, lo cual representa un gran estímulo para el niño y para la pareja, que está deseando llevarlo a casa.

La doctora Yamileth Mora Vargas, jefa del servicio de Neonatología, comenta que tuvieron que hacer varios cambios en la logística del manejo del bebé.

“A pesar de que estábamos preparados con la Unidad COVID-19 Neonatal, fue un reto para el Servicio de Neonatología la atención del bebé por su prematuridad y bajo peso, el requerimiento de ventilación mecánica y otros cuidados mayores”, contó la especialista.

Aunque están acostumbrados a la prematuridad y a edades gestacionales como estas, el hecho de que la madre y el bebé fueran positivos de coronavirus aumentó la complejidad. 

“Hoy nos llena de orgullo y agradecimiento verlo evolucionando satisfactoriamente y alimentándose con leche materna exclusiva, porque desde el año 2007 somos un hospital “Amigo de la madre y el niño”, cuando adquirimos el compromiso de promover la lactancia exclusiva en las familias gestantes”, agregó.

Desde que inició la pandemia, esta Unidad Neonatal ha atendido a 11 hijos de mujeres contagiadas de COVID-19, pero esos bebés estaban negativos.

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