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El Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados (AyA) detectó partículas inactivas del nuevo coronavirus en aguas residuales.

El AyA, en conjunto con el Ministerio de Salud y la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), confirmó la presencia del SARS-CoV-2 en las aguas residuales del Centro de Aprehensión Regional Central (CARC), ubicado en Heredia.

Se realizó una muestra el 7 de mayo, cuando se encontraban ahí 12 personas confirmadas con la enfermedad. 

“Es un logro para Costa Rica contar con un programa que permita detectar el SARS-CoV-2 en aguas residuales, pues fortalecerá el monitoreo del virus en diferentes comunidades del país”, expresó el Ministro de Salud, Daniel Salas.

"No es el virus como tal, sino son partículas del virus que ya no es activo. Lo que extraemos de estas partículas es el ADN del SARS-CoV-2 y, en ese sentido, es una alerta temprana que nos permite a nosotros saber si en esa localidad hay presencia o no (del virus)", explicó Yamileth Astorga, Presidenta Ejecutiva del AyA. 

Durante esta semana, el Laboratorio Nacional de Aguas (LNA) del AyA recolecta y analiza nuevas muestras del Hospital México, Hospital de Alajuela, Centro Especializado de Atención de Pacientes con COVID-19 (CEACO) y la planta de tratamiento de aguas residuales Los Tajos.

“Los análisis que estamos realizando cumplen con la mayor exigencia de los mejores laboratorios del mundo. Estos funcionan como una fotografía que nos dice si en una determinada zona hay SARS-CoV-2”, aseguró Astorga.

Durante la primera etapa de validación de la prueba, con muestras de mediados de abril, el AyA no detectó el SARS-CoV-2 en las plantas de tratamiento de aguas residuales de Los Tajos (San José), que atiende unas 200.000 personas, y otra de La Guácima, que atiende a 1.000.

En estos dos casos, la no detección del virus en esa fecha podría obedecer a la baja circulación del SARS-CoV-2 en la población cubierta por el servicio de alcantarillado, lo que es consistente con el monitoreo que realizan las autoridades de salud pública por otras vías.

La comunidad científica internacional ha demostrado que un porcentaje variado de los pacientes que padecen la enfermedad de COVID-19 excreta en las heces partículas del nuevo coronavirus. Algunos ejemplos de países pioneros son Brasil, Estados Unidos, Países Bajos, Japón, Francia y Australia.