Por José Fernando Araya 9 de septiembre de 2026, 19:30 PM

Las fracturas de cadera en adultos mayores representan un desafío creciente para el sistema de salud costarricense. 

Datos del Hospital Rafael Ángel Calderón Guardia muestran un aumento en la cantidad de pacientes atendidos por esta condición, según indicó Roberto Ulloa, jefe de Ortopedia, quien participó en la elaboración de una guía para mejorar el abordaje de estos casos.

Según explicó, entre enero de 2022 y diciembre de 2024 el centro médico registró 1.128 casos de fractura de cadera en personas mayores de 65 años. En contraste, entre enero de 2025 y agosto de 2026 se contabilizaron 814 casos.

La cifra más reciente representa un promedio de 40,7 casos por mes en el Calderón Guardia. El especialista señaló que, al comparar los periodos analizados, se observa un incremento cercano al 30% en esta patología dentro de esta población.

El aumento estaría relacionado principalmente con el envejecimiento y una mayor expectativa de vida. Actualmente, la esperanza de vida de los costarricenses ronda los 82 años, lo que también implica una mayor presencia de enfermedades crónicas asociadas con la edad.

Entre los principales factores de riesgo se encuentran la osteoporosis, problemas de movilidad, enfermedades crónicas y las caídas. Aunque también se han registrado fracturas producto de actividades deportivas o de alto impacto en personas mayores, el especialista indicó que estos casos representan una proporción mínima.

Las caídas dentro del hogar constituyen una de las principales preocupaciones. Muchas ocurren cuando los adultos mayores se levantan durante la noche para ir al baño, especialmente quienes presentan problemas cognitivos, dificultades para caminar o condiciones urológicas que los obligan a levantarse con frecuencia.

"La mayoría son pacientes con complicaciones como la osteoporosis o pacientes que presentan trauma por caída. Son mínimas las que se dan por deportes extremos y todo esto, pero la mayoría son caídas en el baño", indicó Ulloa.

Una fractura que requiere atención inmediata

Durante años existió la percepción de que una fractura de cadera podía convertirse prácticamente en una sentencia de muerte para una persona adulta mayor debido a las complicaciones asociadas con la inmovilidad. Sin embargo, el especialista considera que esa percepción ha cambiado gracias a una atención médica más rápida e interdisciplinaria.

En el Hospital Calderón Guardia, desde 2024 se trabaja con una guía para la atención de pacientes geriátricos con fractura de cadera. El protocolo involucra a especialistas de Geriatría, Medicina Interna, Cardiología, Anestesia y Ortopedia, con el objetivo de estabilizar al paciente y llevarlo a cirugía lo antes posible.

La meta es realizar la intervención durante las primeras 24 horas, siempre que las condiciones médicas del paciente lo permitan.

"Tratamos siempre de operar las primeras 24 horas", explicó el especialista, quien destacó que una intervención temprana permite reducir el periodo de inmovilidad y, con ello, el riesgo de complicaciones pulmonares y de otras enfermedades asociadas.

Actualmente, el hospital utiliza diferentes técnicas quirúrgicas, entre ellas clavos bloqueados y prótesis de cadera, dependiendo de las características de cada paciente.

La operación tiene una duración aproximada de una hora, mientras que, incluyendo el proceso anestésico y quirúrgico, el procedimiento puede extenderse alrededor de 90 minutos.

"Entonces, cuando usted tiene una fractura de cadera, nosotros tratamos de optimizarlo en las primeras 24 horas. Le hacemos una historia clínica, un examen físico, pedimos las radiografías y, mientras esto, lo está viendo anestesia y ellos bajan y colocan un bloqueo para el dolor", añadió.

La recuperación comienza al día siguiente

Uno de los principales cambios en el abordaje de estos pacientes es que la rehabilitación comienza prácticamente al día siguiente de la cirugía.

Los pacientes reciben ejercicios para sentarse, fortalecer la musculatura y recuperar progresivamente la capacidad para caminar. En algunos casos se utiliza una andadera durante la primera etapa de recuperación y posteriormente se puede pasar a un bastón u otro apoyo, dependiendo de la evolución.

El objetivo es evitar los largos periodos de inmovilidad que anteriormente podían extenderse durante semanas mientras el paciente esperaba por una cirugía.

El especialista recordó que la mortalidad mundial asociada con las fracturas de cadera se ubica entre el 21% y el 27%, aunque aclaró que estos porcentajes corresponden a datos internacionales y que no cuentan con una cifra equivalente específica para Costa Rica.

¿Cómo prevenir una fractura de cadera?

La prevención comienza en el hogar. Una de las recomendaciones es evitar modificar constantemente la distribución de la habitación de una persona adulta mayor, ya que esta puede estar acostumbrada a la ubicación de sus muebles y objetos.

También se recomienda evitar alfombras que puedan provocar tropiezos, tanto en los dormitorios como en el baño.

Otro consejo es mantener una fuente de iluminación al alcance de la cama, de manera que la persona pueda encenderla fácilmente antes de levantarse durante la noche.

El control adecuado de las enfermedades crónicas también resulta fundamental. El especialista recomendó mantener las citas médicas y los tratamientos al día para evitar problemas como mareos, alteraciones metabólicas o episodios de hipoglucemia que puedan favorecer una caída.

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