Por Eric Corrales 29 de octubre de 2026, 19:09 PM

La creciente demanda de servicios de hospedaje y apoyo para familias con niños hospitalizados llevó a la Asociación Pro-Hospital Nacional de Niños a impulsar un proyecto de reconstrucción de La Posada del Alivio.

Se trata de un albergue que, desde hace más de 40 años, brinda asistencia a personas que deben trasladarse desde zonas alejadas del país para acompañar a sus hijos durante tratamientos médicos.

La iniciativa contempla una inversión estimada de $1.5 millones en infraestructura y permitirá duplicar la capacidad actual del albergue. También busca mejorar la accesibilidad, ampliar los servicios básicos y ofrecer espacios más funcionales y dignos.

A este monto deberán sumarse los costos del equipamiento y de la operación de un albergue satélite temporal durante el periodo de reconstrucción.

La Posada del Alivio trabaja de manera articulada con el Hospital Nacional de Niños y es uno de los albergues autorizados para recibir población indígena. 

Más del 60% de las familias que atiende provienen de zonas alejadas de Alajuela, Limón y Puntarenas, mientras que un 17% pertenece a comunidades indígenas.

Ese es el caso de Shirley López Mora, vecina de una zona indígena en Talamanca y quien tiene a su hijo internado. Ella lleva varios días hospedada en el albergue mientras está con su hijo en el centro médico.


"Vengo de Talamanca de una comunidad que se llama Gavilán Canta, duré 10 horas de viaje porque mi hijo está internado, ya tengo 10 días de está acá gracias a Posada del Alivio, porque no tengo dónde quedarme,
no tengo familia aquí, todos aquí fueron muy amables, si uno tiene dudas acá le ayudan", relató López

Desde hace más de cuatro décadas, este proyecto de la Asociación Pro-Hospital Nacional de Niños ofrece hospedaje, alimentación, apoyo emocional y otros servicios a familias en condición de vulnerabilidad referidas por el centro médico. 

Según los datos ofrecidos, durante los últimos cinco años, más de 5.000 personas han encontrado allí un hogar temporal mientras acompañan a sus hijos durante sus procesos de atención médica.

Los albergues cumplen una función complementaria a la atención hospitalaria, pues permiten que las familias cuenten con un lugar seguro donde descansar, alimentarse, asearse y recuperar fuerzas mientras permanecen cerca de sus hijos.

Este acompañamiento resulta especialmente importante para quienes deben recorrer largas distancias y no tienen los recursos económicos para costear una estadía fuera de sus comunidades.

“La salud no termina en la puerta de un hospital. Cuando una madre o un padre debe recorrer cientos de kilómetros para acompañar a su hijo, necesita mucho más que atención médica; necesita también un lugar digno donde descansar, alimentarse y recargar energías. Los albergues son un eslabón silencioso, pero esencial del sistema de salud, porque hacen posible que las familias de zonas alejadas puedan estar cerca sin tener una preocupación adicional. En la Asociación Pro-Hospital Nacional de Niños creemos que cuidar a un niño también significa cuidar a quienes lo acompañan”, afirmó Gabriela Llobet, presidenta de la organización.

Según la fundación, diversas investigaciones en hospitales pediátricos y unidades de cuidados intensivos han señalado que la presencia de los padres durante la hospitalización puede contribuir a disminuir la ansiedad, mejorar la estabilidad fisiológica y favorecer la recuperación de niños enfermos o prematuros.

“Fortalecer los albergues es fortalecer el sistema de salud. Ninguna familia debería enfrentar la angustia de tener un hijo hospitalizado y, además, preocuparse por dónde dormir o cómo alimentarse. Invertir en estos espacios es invertir en una atención más humana e integral para miles de niños y sus familias”, concluyó Llobet.

¿Cómo puede colaborar con La Posada del Alivio?

Las personas interesadas en apoyar este proyecto pueden contactar a la Asociación Pro-Hospital de Niños por WhatsApp al 7067-2748 o bien al correo: [email protected].

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