Por Dudly Lynch 21 de octubre de 2026, 9:48 AM

Detrás de las luces, las cámaras y el espectáculo que llega a los hogares costarricenses hay un trabajo que comienza mucho antes de que los programas salgan al aire.

Tanto ¿Quién quiere ser millonario? como Mira quién baila requieren una planificación detallada, equipos tecnológicos y la coordinación de decenas de personas para que cada transmisión se desarrolle según lo previsto.

Aunque ambos espacios tienen formatos muy diferentes, comparten la necesidad de cuidar cada detalle de su producción, desde la preparación de los estudios hasta la ejecución de cada programa.

Planificación y precisión en ¿Quién quiere ser millonario?

El programa de preguntas y respuestas se estrenó el martes 3 de febrero de 2009. Desde entonces, ha puesto a prueba los conocimientos de sus participantes a lo largo de 10 temporadas.

Según los datos de producción, el espacio suma 356 emisiones y sus concursantes han ganado ₡1.600 millones.

Para que cada edición llegue a la pantalla, alrededor de 40 personas trabajan en distintas etapas del proceso: antes, durante y después de las grabaciones.

La producción requiere una planificación minuciosa y el uso de recursos tecnológicos que permiten coordinar el desarrollo del concurso y los elementos audiovisuales que acompañan la participación de cada concursante.

El trabajo detrás de Mira quién baila

En Mira quién baila, la preparación también comienza varios días antes de la gala. Cerca de 80 personas participan en las labores necesarias para poner en marcha el espectáculo.

Desde el jueves se desarrollan los procesos de programación de luces en el estudio Marco Picado, una etapa clave para preparar los efectos de iluminación que acompañan las presentaciones.

El ensayo general está programado para el sábado a las 2 p. m. y se extiende durante aproximadamente cinco horas.

El día de la gala, bailarines, concursantes y jueces deben presentarse desde temprano para cumplir con los preparativos previos a la transmisión.

La coordinación entre los equipos de producción, iluminación, sonido y escenografía permite integrar los distintos elementos que componen cada presentación.

La preparación de ambos espacios evidencia el trabajo técnico y humano que se desarrolla detrás de las cámaras para llevar entretenimiento a la audiencia.