Por Yahaira Piña 25 de junio de 2026, 7:02 AM

La hepatitis A es una enfermedad viral aguda que afecta el hígado y mantiene una presencia cíclica en Costa Rica. Especialistas alertan que los racionamientos de agua y la necesidad de almacenarla pueden incrementar el riesgo de contagio, así como ocurre con enfermedades diarreicas.

La pediatra infectóloga Marcela Hernández explicó que las medidas de higiene son la principal herramienta para prevenir la enfermedad. Sin embargo, el riesgo aumenta cuando las familias deben guardar agua para enfrentar interrupciones en el suministro (ver video adjunto en la portada).

La hepatitis A se transmite principalmente por la vía fecal-oral. La contaminación del agua o de los alimentos favorece la propagación del virus.

Entre los síntomas más frecuentes se encuentran la ictericia, caracterizada por la coloración amarillenta de la piel y los ojos, la orina oscura y las heces pálidas.

También pueden presentarse fiebre, náuseas, vómitos, diarrea, dolor abdominal y pérdida del apetito.

Los niños de 1 a 9 años enfrentan un mayor riesgo de contagio. Los especialistas recomiendan buscar atención médica si un menor presenta síntomas compatibles con la enfermedad.

El Ministerio de Salud recuerda la importancia del lavado frecuente de manos con abundante agua y jabón. La recomendación aplica después de utilizar el servicio sanitario, antes de preparar o consumir alimentos y tras cambiar pañales.

Las autoridades también aconsejan mantener limpias las superficies y la ropa de cama cuando existe una persona enferma en el hogar.

Otra medida clave consiste en consumir únicamente agua potable y alimentos correctamente lavados y cocinados.

Las autoridades sanitarias piden acudir al establecimiento de salud más cercano ante cualquier sospecha de hepatitis A para recibir diagnóstico y atención oportuna.

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