Por Gabriel Pacheco 28 de mayo de 2026, 16:35 PM

La misión "Operación Paz para el Pacífico" registró sus primeros resultados en el marco del monitoreo que lleva a cabo en mar abierto, a unas 60 millas náuticas al sur de Isla del Caño, y las cifras no son alentadoras.

Desde que la expedición partió de la costa de Quepos, el equipo realizó al menos ocho mediciones de temperatura superficial del agua en distintos puntos del trayecto. En todos los casos, los registros superaron los 30 grados centígrados; la cifra más alta alcanzó los 32 grados, cinco por encima de lo que se considera normal para esta zona del océano.

Para el grupo de científicos a bordo, el escenario genera preocupación, pues mantener temperaturas tan elevadas durante varias semanas tiene consecuencias directas sobre el ecosistema marino, principalmente a través del blanqueamiento de los arrecifes de coral. Estos organismos invertebrados son fundamentales para el equilibrio ambiental del mar: atraen algas y, con ellas, gran cantidad de peces que encuentran entre sus microorganismos el alimento, el refugio y las zonas de descanso necesarios para su existencia.

Alarma en el Pacífico: científicos registran temperaturas oceánicas de 32°C
Medidor de temperaturas oceánicas de la expedición.​

Jason Méndez, miembro de la Coalición de Restauración de Corales y participante en esta misión, señaló que el deterioro del ecosistema repercute también en la economía regional. En zonas donde los arrecifes están degradados, el buceo recreativo pierde atractivo y, por factores como la profundidad y las condiciones de las corrientes marinas, no siempre es posible trasladar los grupos de buceo a otras áreas, lo que termina por ahuyentar a los visitantes.

La bióloga sueca Linnéa Swenson, quien participa en el proceso de medición, explicó al equipo de 7Días —que viaja en la exploración— que también se han documentado efectos sobre el desove de tortugas. La científica detalló que es habitual observar una disminución en la cantidad de hembras que salen a la costa a depositar sus huevos.

"No se sabe exactamente si es porque al subir la temperatura disminuye su alimentación o qué es puntualmente lo que les afecta, pero es un hecho que las afecta", puntualizó Swenson, quien recordó lo ocurrido durante las temporadas de 2016 y 2023, cuando se presentó un escenario similar.

Según explicó la científica, las especies buscan aguas más profundas para eludir el calor o se desplazan mar adentro hacia zonas de condiciones más favorables. Este comportamiento provoca un desequilibrio en el ecosistema, reduce el alimento disponible para las especies que no pueden realizar esos desplazamientos y complica la actividad de los pequeños productores pesqueros locales, con consecuencias directas para la economía costera.

Las mediciones revelan el efecto más sencillo de documentar del denominado fenómeno del "Super Niño", que afectará al planeta durante 2026 y 2027. Este fenómeno climático elevará las temperaturas en la costa del Pacífico a nivel mundial; incluso, la Comisión Nacional de Emergencias declaró el martes alerta verde en varias zonas del litoral costarricense.

"Cada vez los ciclos de presión son más cortos", afirmó el biólogo Óscar Brenes. Según detalló, los periodos cada vez más breves entre un Niño y otro, sumados al tráfico marítimo y otros factores, generan un nivel de estrés en las especies que dificulta su desarrollo.

"La temperatura es parte importante del mar. Nos permite ver cambios en la vida migratoria. Ya tenemos datos previos con un monitoreo periódico, por lo que podemos comparar", señaló Jorge Serendero, quien lidera la expedición y es director de For The Oceans Foundation.

La misión también espera documentar el impacto que tiene la temperatura del agua sobre el microplancton.

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