Abrir un negocio por falta de empleo: la cara oculta del ‘boom’ emprendedor en Costa Rica
Un estudio revela que ocho de cada 10 emprendimientos en Costa Rica nacen por pura necesidad.
La actividad emprendedora en Costa Rica casi se triplicó al pasar del 5,1% al 14% en el último año (se multiplicó por 2,75). Aunque podría interpretarse como una señal de dinamismo económico, los datos revelan una realidad mucho más compleja.
El Informe Nacional: El emprendimiento en Costa Rica 2025-2026 (GEM Costa Rica) revela que el 83,1% de quienes emprenden en etapa temprana abrió su negocio impulsado por la necesidad de ganarse la vida ante la falta de trabajo.
Esta urgencia golpea con especial fuerza a las mujeres, con un 88% (frente a 77% de los hombres), y a los jóvenes de entre 25 y 34 años, donde la cifra alcanza el 87%.
El estudio destaca que existen otras razones que motivan a las personas a dar este paso. Un 74% afirmó que busca marcar una diferencia en el mundo, un 58% aspira a construir riqueza y la mitad señaló el deseo de continuar una tradición familiar.

El reporte expone una brecha de género en la consolidación de los proyectos. En 2025, las mujeres superaron a los hombres en la fase inicial del negocio, alcanzando un 14,9% frente al 13%, una inversión respecto a 2024, cuando los hombres iban ligeramente adelante (5,2% frente a 5,0%).
Sin embargo, la situación se invierte de forma drástica en las empresas consolidadas, con más de tres años y medio de operación. En esa etapa, la presencia masculina casi duplica a la femenina, con un 8,2% frente a un 4,4%.
Uno de los puntos más críticos del informe recae sobre la formación académica. De las 13 condiciones evaluadas por los expertos para medir el entorno nacional, la educación emprendedora en la escuela fue la peor calificada del país, con una nota de 2,2 sobre 10.
El documento advierte que, en 2025, prácticamente todas las variables de educación y formación emprendedora empeoraron respecto al año anterior, incluida la enseñanza en primaria, secundaria y universidades.
En el tema de educación, la única excepción fue la calidad de la educación práctica en escuelas de negocios y administración, que se mantuvo en el nivel de suficiencia. El resultado es una población que, según el propio informe, carece de las herramientas básicas desde la base educativa para sostener proyectos a largo plazo.

