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Unas 8.000 personas en condición de pobreza se quedaron sin seguro y atención médica por un error de coordinación entre instituciones.

Se trata de núcleos familiares que reciben un subsidio por parte del Estado para que puedan acceder a los servicios de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), pues debido a su situación económica no pueden pagar ninguna modalidad de seguro.

Sin embargo, un cambio que entró a regir a inicios de este año los dejó totalmente desprotegidos.

Ahora solo aquellas familias declaradas en condición de pobreza por parte del IMAS pueden optar por este beneficio.

Este ajuste surgió para simplificar los trámites, pero ocasionó gran angustia a quienes se les venció el aseguramiento de enero a la fecha. Cuando llegaron a renovar el beneficio, se toparon con la sorpresa que tenían que acudir al IMAS.

De acuerdo con la CCSS, el problema fue que cuando entró a regir esta nueva norma aún no les habían dado acceso a la base de datos del Sinirube, por lo tanto la institución quedó de manos atadas sin poder verificar la información.

Con este ajuste, todo aquel que requiera el seguro por el Estado deberá contar con la certificación de pobreza que otorga el IMAS, de lo contrario tendrán que esperar. Mientras todo esto ocurre, miles de familias en condición de pobreza se quedaron sin acceso a citas y medicamentos.

Fue hasta esta semana, tres meses después, que la CCSS pudo acceder al Sinirube con lo que esperan agilizar este proceso y brindar atención la población que ya esté calificada.

Aquellos que aún no tengan el estudio de pobreza y que dependan estrictamente de un tratamiento o medicamentos deben acudir a la Contraloría de Servicios del IMAS para intentar agilizar el trámite.

Consultamos al IMAS sobre este proceso, pero aún no obtenemos respuesta.