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Las autoridades del Ministerio de Salud anunciaron este jueves que el país trabaja con una "alerta temprana", paralela a las condiciones amarilla y naranja. Su objetivo principal es tomar las previsiones anticipadas ante un aumento de casos COVID-19 en cantones y distritos.

La explicación estuvo a cargo del presidente de la Comisión Nacional de Emergencias (CNE), Alexánder Solís, y Priscilla Herrera, directora General de Salud.

“La alerta temprana se da en cantones que están en alerta amarilla pero que tienen un seguimiento de síntomas; están presentando más casos y por sus características geográficas tienen una posibilidad mayor de entrar en una alerta naranja”, indicó Solís.

Por ejemplo, en esas zonas existe un incremento de consultas por tos y fiebre. 

En total son 51 distritos, pertenecientes a 26 cantones, los que se encuentran en alerta temprana porque tienen un riesgo “alto” en la escala de alertas sindrómicas definida por la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS).

“La previsión es básica en esta gestión de alertas tempranas, los espacios comunales son idóneos para impulsar esta labor preventiva, trabajando de forma interinstitucional desde los Comités Municipales de Emergencia, y de esta forma crear soluciones con sensibilidad local”, aseguró la doctora Herrera.

Las autoridades analizan semanalmente estos factores, así como otros indicadores que permiten darle seguimiento a la situación epidemiológica nacional.

Distritos en alerta amarilla y con alerta temprana sindrómica:

Pejibaye (Pérez Zeledón), San Carlos y San Lorenzo (Tarrazú), Atenas (Atenas), Aguas Zarcas, Cutris, La Fortuna, Pocosol y Quesada (San Carlos), Amparo y Los Chiles (Los Chiles), Hacienda Vieja (Orotina), Dos Ríos y Yolillal (Upala).

Además de Capellades (Alvarado), Cot (Oreamuno), Chirripó, Pavones y Turrialba (Turrialba), San Antonio (Belén), Bagaces (Bagaces), San Miguel (Cañas), Liberia (Liberia), Nicoya (Nicoya), Buenos Aires y Potrero Grande (Buenos Aires), Espíritu Santo (Esparza), Puerto Jiménez (Golfito), Palmar (Osa), Puntarenas, El Roble y Lepanto (Puntarenas), Duacarí, Guácimo, Pococra y Río Jiménez (Guácimo), Valle La Estrella (Limón), Carrandí, Batán y Matina (Matina), Cariari, Colorado, Guápiles, Jiménez, La Rita y Roxana (Pococí), El Cairo y Siquirres (Siquirres), Bratsi, Cahuita y Sixaola (Talamanca).

Recomendaciones para estas localidades

·         Intensificar la supervisión del cumplimiento de protocolos desde las policías municipales, con apoyo de las cámaras empresariales y la comunidad.

·         Ampliar la difusión del mensaje de las medidas preventivas, indicando a la población el riesgo temprano en que se encuentran como comunidad.

·         Reforzar la atención territorial, con énfasis en los distritos que presentan riesgo aumentado.

·        Aumentar el seguimiento cercano a las poblaciones de riesgo, las cuales son más vulnerables en caso de un posible brote futuro.

·        Ir tomando previsiones desde los Comités Municipales de Emergencia con el fin de visualizar la necesidad de un centro de aislamiento y los posibles espacios donde se podría ubicar.