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Una familia de 11 personas, entre ellas siete menores de edad, terminó en el Hospital San Carlos tras consumir unos dulces con marihuana.

Tras las investigaciones, el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) logró determinar cómo llegaron los confites a la familia: por medio de la madre. 

En apariencia, la señora, quien trabaja como miscelánea en un hotel de La Fortuna, se encontraba limpiando una de las habitaciones, que minutos antes habían dejado unos huéspedes extranjeros. 

En este lugar, encontró los confites y los tomó. 

"Ella los llevó a la casa y los repartió entre la familia, entre ellos tres niños menores de edad, hijos de esta, quienes luego sufrieron una serie de intoxicaciones y fueron traslados al hospital de la zona", comunicó la oficina de prensa. 

Tras analizarlo debidamente, el OIJ determinó que el producto no fue comprado en La Fortuna, más bien, se presume que los turistas lo pudieron haber traído desde el extranjero, donde sería de venta libre.

Por esta razón, se determinó que no habría delito alguno para investigar.

"La Fiscalía indica que no hay delito que perseguir, ya que fue una acción donde no medió dolo. No hay hecho penal para investigar", aseguró el OIJ. 

Hasta este momento, las autoridades no han detectado ningún caso similar, por lo que sería fortuito.

En el Hospital San Carlos atendieron a toda la familia, donde dieron positivos de cannabis. 

Las personas, incluido un menor de edad de nueve meses, se mantienen en observación.