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103 privados de libertad han rechazado la vacuna contra COVID-19. Esa cifra representa 4% del total de reos que ya han sido vacunados contra el coronavirus.

El proceso se lleva a cabo en todos los centros penitenciarios del país, pero hay una excepción: el CAI Jorge De Bravo en Cartago mantiene órdenes sanitarias y eso no permite iniciar la aplicación de dosis anticovid.

“Los privados de libertad que se negaron a la vacuna principalmente alegan temor por los tabúes que se han generado a nivel nacional; particularmente dicen que les va a cambiar el ADN, que la vacunas tienen un chip, entre otras cosas. A pesar de esto, ya hemos vacunado a una cantidad importante de personas”, dijo Erick Cerdas, coordinador nacional de Enfermería del Ministerio de Justicia y Paz.

Los primeros inmunizados en centros penitenciarios fueron los miembros de la primera línea de atención, entre estos policías y funcionarios de salud: ellos están prácticamente abarcados en un 99%, pero el 1% restante corresponde a personas que no quisieron la dosis, mujeres embarazadas y algunos trabajadores con incapacidades extensas, quienes no están laborando.

“Iniciamos de manera simultánea cuando empezó la vacunación en el país, la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) ve nuestros centros de riesgo, así que vamos avanzando firmes, de acuerdo con los grupos de riesgo establecidos”, comentó Cerdas.

El total de funcionarios vacunados es de 3.467; además hay un 97.7% de privados de libertad del grupo 2 que ya tienen la dosis, el grupo 3 lleva un 34.7% de avance y el grupo 4 va por el 8.86% de la población penitenciaria.

“El avance es significativo y a los centros se les ha dado mucha importancia por el tipo de personas, el riesgo que hay con ellos y por el hacinamiento que muchas cárceles tienen. El CAI Jorge de Bravo, donde no hemos aplicado vacunas, tiene la particularidad que se ha reprogramado tres veces la vacunación porque hay casos activos en el centro y hay órdenes sanitarias en módulos, por lo que debemos respetarlo”, agregó Cerdas.

En el Centro de Formación Juvenil Zurquí (cárcel de menores), la aplicación de dosis iniciará de acuerdo con los lineamientos de la Comisión Nacional de Vacunación: están incluidos en el grupo de riesgo 4, pero van avanzando según las edades. 

El Ministerio de Justicia considera que, al ser población menor de edad, es muy probable que esperen hasta que las autoridades lo indiquen para avanzar en los mayores de 12 años.

Los datos de Justicia indican que, a la fecha, más de 1.500 privados de libertad ya recibieron la vacuna contra COVID-19.

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