Alemania alza su cuarta copa y deja tendida a una esforzada Argentina
Alemania, que inició el Mundial destruyendo a Portugal celebró su cuarta copa, dejando tendida atrás a Argentina en el último partido de Brasil 2014.
La final de la Copa del Mundo debe ser una celebración de todo lo bello que es el fútbol y Alemania y Argentina ofrecieron un partido lleno de brillo y emociones.
Fue Alemania, una máquina de fútbol –que prima el toque y el juego en equipo– la que se dejó el trofeo al derrotar 1-0 a Argentina.
Los noventa minutos fueron vibrantes, llenos de emociones en ambos marcos. Los equipos salieron a buscar el triunfo, cada uno con sus armas, pero siempre respetuosos del buen juego.
La más clara durante las primeras dos sesiones en el Maracana la tuvo el Pipita Higuaín.
Corría el minuto 20 cuando Toni Croos trató de devolverle el balón a sus correligionarios, pero marró. El cuero le cayó al 9 argentino que se encontró de frente a Neur y se nubló.
Uno de los mejores delanteros del mundo solo atinó a darle duro y por abajo, pero lejos del marco.
Cuando ya el reloj marcaba 45 minutos el que apareció fue el defensa alemán Benedikt Hoewedes. El espigado jugador corrió por el centro de la defensa albiceleste y se elevó para cabecear. La madera escupió la bola y los equipos iban a descansar sin goles en el marcador.
Con el 0-0 guindado en los cartones finalizó la segunda parte.
En algún momento eso parecía imposible, ya que Argentina encontraba espacios y llevaba peligro cuando Alemania perdía el balón.
Los teutones por su parte acaparaban el control del balón y buscaban la llave que abriera la portería de Chiquito Romero.
Pero a pesar de la monstruosa actuación de Mascherano y el empeño de Muller la final se fue al alargue.
Allí las emociones llegaron pronto.
El cronómetro no había corrido un minuto cuando Andre Schuerrle le calentó las palmas a Romero.
El 96’ fue Rodrigo Palacio el que la tuvo en su zapato. Un centro que no pudo cortar la zaga alemana le cayó en el pecho. Su control fue pobre y la bola se fue larga, por lo que la definición ante Neur fue deficiente.
Todo lo contrario lo hizo Mario Gotze en el área de Argentina al 113’.
La jugada arranco cerca de la media cancha sobre la banda izquierda. Allí arrancó Schuerrle y fue apiñando defensas, por lo que su centro encontró a Gotze solito y solo.
El delantero dominó con el pecho y remató cruzado, ante un Romero que fue fusilado.
Alemania, que inició el Mundial destruyendo a Portugal celebró su cuarta copa, dejando tendida atrás a Argentina en el último partido de Brasil 2014.


