Por AFP Agencia 10 de junio de 2026, 10:32 AM

El escenario del partido inaugural del Mundial de Norteamérica 2026 será el Estadio Azteca de Ciudad de México, uno de los templos del fútbol donde fueron coronados dos de los jugadores más grandes de todos los tiempos: Pelé, en 1970, y Maradona, en 1986.

O Rei y D10S levantaron la Copa del Mundo en este recinto, que albergará el encuentro de apertura entre México y Sudáfrica el jueves.

Es cierto que la mayoría de los encuentros del torneo, incluida la final, se disputarán en Estados Unidos. Pero México, aunque solo reciba 13 de los 104 partidos, se convertirá en el primer país de la historia en albergar una Copa del Mundo por tercera vez.

Las dos primeras ediciones quedaron grabadas en la historia.

La de 1970, ganada por la selección brasileña de Pelé, "fue una Copa del Mundo de la modernidad, cuando el fútbol daba sus primeros pasos vacilantes en una nueva era", escribe el periodista deportivo Andrew Downie en un libro dedicado al Mundial de ese año.

"Fue la primera Copa del Mundo organizada fuera de Europa o Sudamérica. La primera en permitir sustituciones. La primera en amenazar a los jugadores con tarjetas amarillas y rojas. La primera en tener su propio balón, el Adidas Telstar, con sus paneles blancos y negros ultracool", recuerda.

"Y, sobre todo, para los aficionados de todo el mundo, la primera en ser transmitida en directo y en color por televisión", añade el periodista.

La mano de Dios.

Los momentos destacados fueron innumerables, entre ellos una semifinal memorable ganada por Italia ante Alemania. Pero las miradas del planeta se dirigieron hacia el Brasil de Pelé, considerado por muchos la mejor selección de la historia, y su victoria por 4-1 sobre Italia en la final.

"Fue casi como si la Copa del Mundo en México se hubiera organizado para él", admitió el entonces capitán de Inglaterra, Bobby Moore, al referirse al otrora atacante.

Dieciséis años más tarde, México volvió a acoger el torneo, que entretanto había pasado de 16 a 24 equipos. Fue la cumbre de la carrera de Maradona, con sus dos goles legendarios: la Mano de Dios y su inolvidable carrera en solitario contra Inglaterra -el famoso barrilete cósmico- en los cuartos de final.

El Pibe de Oro llevó a Argentina hasta la final, en la que su pase habilitó a Jorge Burruchaga para marcar el gol de la victoria en los minutos finales, después de que Alemania Federal remontara del 0-2 al 2-2.

El Tri confía en el Azteca.

De cara al Mundial 2026, el Estadio Azteca fue profundamente renovado y su capacidad se redujo de más de 100.000 localidades a 83.000. El recinto reabrió a finales de marzo tras permanecer cerrado durante casi dos años.

México disputará allí dos partidos de la fase de grupos, contra Sudáfrica y República Checa. Entre ambos encuentros, los aztecas enfrentarán a Corea del Sur en Guadalajara.

Ciudad de México acogerá cinco partidos, frente a cuatro para Guadalajara y Monterrey. El gobierno anunció el despliegue de 100.000 miembros entre militares y policía para garantizar la seguridad y prevenir la violencia criminal que sacude regularmente al país.

Pero México es un país enamorado del fútbol, a diferencia de Canadá y Estados Unidos, los otros coorganizadores, y el Tri espera aprovechar el fervor para llegar lejos en la competición.

Sus mejores actuaciones en la Copa del Mundo se remontan a sus dos anteriores ediciones como anfitrión, con cuartos de final en 1970 y 1986.

Eliminada en la fase de grupos en Catar 2022, México, confiado en su joya Gilberto Mora, tendrá además la motivación de permanecer en Ciudad de México si termina primero del Grupo A.

En ese caso, disputaría los dieciseisavos de final en el Azteca e incluso unos octavos de final si logra clasificarse.

"Disputé una Copa del Mundo en México, así que sé lo que es", declaró el seleccionador Javier Aguirre, integrante del equipo de 1986. "La gente sabe que lo daré todo y tendremos un equipo a imagen de su entrenador, un equipo que luchará y dejará el alma en la cancha".

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