Cinco datos anticipan que el Mundial 2026 será el más visto en la historia de América
La franja horaria de Norteamérica sin duda ayudará a la difusión de los partidos.
Los horarios favorables, el crecimiento del consumo televisivo y el interés del fútbol en el continente forman parte de los datos que anticipan que el Mundial 2026 podría ser el más visto en la historia de América.
Así lo revela un estudio de la empresa IBOPE que asegura que, pese a la lejanía y distintos horarios, hubo un crecimiento de las audiencias televisivas, por lo que se prevé que ahora que el Mundial será en Estados Unidos, Canadá y México, se registren cifras récord.
A continuación, estos son los cinco indicadores que revela el estudio y que explican bien por qué el Mundial 2026 podría convertirse en el más visto de la historia en América:
1. El consumo televisivo del Mundial sigue creciendo
Los datos muestran que el interés de las audiencias no disminuye; por el contrario, aumenta edición tras edición.
En hogares, el rating promedio por partido pasó de 19,01 en Rusia 2018 a 19,85 en Qatar 2022. Además, el tiempo promedio de consumo por hogar aumentó de 48 minutos a 57 minutos por encuentro.
A nivel individual, el comportamiento fue similar: el consumo promedio por persona creció de 50 a casi 59 minutos por partido entre ambos Mundiales.
2. Los horarios del Mundial 2026 jugarán a favor de América
Uno de los factores más relevantes es que este Mundial se realizará en el propio continente americano, algo que podría potenciar significativamente las audiencias televisivas.
Tanto Rusia 2018 como Qatar 2022 enfrentaron diferencias horarias complejas para América Latina; aun así, lograron números sobresalientes. Con horarios más alineados al consumo habitual de la región, el escenario para 2026 apunta a un alcance todavía mayor.
3. El Mundial sigue siendo un fenómeno de audiencias adultas
En ambas ediciones analizadas, el grupo con mayor participación fue el de personas entre 30 y 44 años, seguido por segmentos de 45 años en adelante.
Esto confirma que el Mundial continúa siendo un evento profundamente arraigado en los hábitos de consumo familiar en todo el continente.
4. El “efecto Messi” disparó el interés de niños y adolescentes
Uno de los hallazgos más llamativos de Qatar 2022 fue el impacto que tuvo Lionel Messi en las audiencias más jóvenes. El partido entre Argentina y Croacia registró niveles significativamente más altos entre niños y adolescentes en comparación con el promedio general del torneo.
Entre los niños de 4 a 11 años, la audiencia pasó de 5,61 a 8,70 cuando Messi estuvo en cancha. En adolescentes de 12 a 17 años, el crecimiento fue todavía más fuerte: de 7,42 a 11,99.
Este comportamiento refleja cómo las grandes figuras deportivas no solo impulsan la pasión futbolística, sino que también actúan como motores de conexión emocional y atracción para públicos jóvenes. Y de cara a este mundial, nombres como Lionel Messi, Cristiano Ronaldo, Neymar Jr., Lamine Yamal y Erling Haaland, podrían volver a amplificar ese fenómeno.
5. El Mundial sigue siendo el gran ritual televisivo global
Pocos eventos logran detener rutinas, reunir familias y generar conversación simultánea como una Copa del Mundo. Más allá del deporte, el Mundial se mantiene como un fenómeno cultural capaz de conectar emociones, generaciones y audiencias masivas en tiempo real.
Porque cada Mundial no solo define campeones. También crea recuerdos familiares, ídolos para una nueva generación y momentos que millones de personas deciden vivir, simultáneamente, frente a una pantalla.

