Por AFP Agencia 24 de marzo de 2026, 7:55 AM

Lausana, Suiza | La Organización de Aficionados Europeos (FSE) denunció a la FIFA ante la Comisión Europea por los precios “exorbitantes” de las entradas del Mundial 2026 en Norteamérica y por sus procedimientos de compra “opacos y desleales”, anunció este martes.

Junto a Euroconsumers, organización que defiende los intereses de los consumidores, la FSE "ha presentado una denuncia oficial ante la Comisión Europea contra la FIFA" por haber "abusado de su posición de monopolio", indicó la asociación en un comunicado.

A mediados de diciembre, la asociación de aficionados ya había exhortado a la FIFA a "iniciar una consulta" para hallar "una solución que respete la tradición, la universalidad y el alcance cultural de la Copa del Mundo", cuya próxima edición se disputará del 11 de junio al 19 de julio en Estados Unidos, México y Canadá.

Siete veces más caras que en Catar 2022

La FSE afirma que los precios para la final del 19 de julio en Nueva Jersey (Estados Unidos) están muy por encima de los de la edición anterior en Catar.

Las entradas más baratas para la final se sitúan en 4.185 dólares, según los demandantes, "siete veces más" que para el mismo partido del Mundial 2022.

En comparación, los boletos más económicos para la final de la Eurocopa 2024 costaban 95 euros (unos 100 dólares).

Las dos organizaciones acusan a la FIFA de vulnerar el derecho europeo de la competencia.

"La FIFA ostenta un monopolio en la venta de entradas para el Mundial 2026 y usa ese poder para imponer a los aficionados condiciones que no serían aceptables en un mercado competitivo", señalaron.

"Los propios documentos de candidatura de la FIFA proyectaban un precio medio de entrada de 1.408 dólares, pero esa cifra ha quedado muy atrás", criticó la FSE.

Según la FIFA, se han puesto a disposición casi siete millones de boletos. Cada aficionado puede comprar un máximo de cuatro entradas por partido y un total de 40 para todo el torneo.

En este primer Mundial ampliado a 48 equipos se disputarán 104 encuentros y los precios se han disparado en los partidos de mayor demanda.

Tarificación dinámica

La FSE denunció que la candidatura norteamericana había prometido inicialmente entradas desde 21 dólares, pero en la práctica las más baratas que han salido a la venta costaban 60 dólares, por ejemplo para el partido inaugural del Grupo J entre Austria y Jordania en el Levi’s Stadium de California.

La mayoría de las entradas cuesta al menos 200 dólares para partidos de selecciones de mayor atractivo.

Algunas entradas para la final, ofrecidas en la plataforma oficial de reventa de la FIFA, alcanzan precios muy elevados: un asiento de categoría tres se anunciaba en 143.750 dólares, más de 41 veces su valor nominal original de 3.450 dólares.

El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, defendió que los precios responden a la alta demanda: "En particular en Estados Unidos existe lo que se llama 'precios dinámicos', que significa que los precios suben o bajan en función del interés de los aficionados".

Falta de transparencia

Para la FSE, el problema de la "tarificación dinámica" es que no existe un límite claro a cuánto pueden subir los precios y criticó la falta de transparencia en su fijación.

FSE y Euroconsumers pidieron a la Comisión Europea ordenar a la FIFA eliminar este sistema, congelar los precios a los niveles anunciados en diciembre para la próxima fase de venta en abril y publicar, al menos con 48 horas de antelación, el número de entradas disponibles por categoría.

Según ambas organizaciones, las reglas de venta son “opacas”, ya que el lugar de los asientos, los planos de los estadios e incluso los equipos participantes no están garantizados en el momento de la compra.

El mercado de reventa no está regulado en Estados Unidos y Canadá. En México, la reventa por encima del valor nominal está prohibida, pero solo cuando la compra se realiza dentro del país y en moneda local.