Por Adrián Fallas 26 de octubre de 2026, 12:59 PM

Austin, Estados Unidos | Kimi Antonelli está a las puertas de entrar en la historia de la Fórmula 1, ya que solo necesita dos puntos más para convertirse en el campeón más joven de la categoría y en el primer italiano en lograrlo en 73 años.

Su contundente triunfo el domingo en el Gran Premio de Estados Unidos fue calificado como "el mejor hasta la fecha" por el jefe de Mercedes, Toto Wolff, quien destacó que las Flechas de Plata siguen siendo el equipo a batir.

A falta de cinco carreras para el final, la AFP repasa tres aspectos que dejó la novena victoria del prodigio italiano, de 20 años, en una temporada excepcional.

1. Antonelli madura rápido y ahora es estratega

Las dificultades de su compañero de equipo y rival más cercano, George Russell, ponen de manifiesto la rapidez con la que Antonelli ha pasado de ser un joven atrevido y de talento precoz a convertirse en un competidor cada vez más maduro.

Wolff calificó el éxito del domingo como "la carrera de un campeón que aún no es campeón", todo un elogio para su piloto, que ya consiguió impresionantes victorias en Mónaco y Monza.

Su paso de la adolescencia a los 20 años parece haberlo llevado a un nivel superior de pilotaje, más completo y sólido, al añadir una dimensión estratégica al ritmo natural que lo distinguía.

Antonelli cruzó la meta sin problemas con una estrategia de una sola parada, la misma que utilizó Russell, quien comenzó la temporada como favorito al título de pilotos y ganó la primera carrera en Australia.

Sin embargo, el británico tuvo que conformarse con el octavo puesto en Austin, resultado que mantuvo vivas sus opciones de título. Además, sufrió una penalización de cinco segundos al principio del Gran Premio.

Russell admitió que no pudo mantener el ritmo ni el estilo de conducción necesarios.

Antes de la carrera, Antonelli visitó a Wolff en su despacho.

"Entra, se sienta en mi silla, sube los pies a la mesa y charla sin parar diciendo: '¡Esto es muy divertido! ¡No estoy pensando en el campeonato en absoluto!', con una especie de entusiasmo juvenil, como si fuera algo surrealista", contó el director.

Wolff añadió que esa forma de afrontar un día tan importante en su incipiente carrera era "algo innato en él y no algo que se pudiera entrenar".

El propio Antonelli reconoció que el triunfo en Texas fue mejor que el de Monza, donde salió desde el puesto 19 de la parrilla. Destacó la forma en que él y su equipo mejoraron el rendimiento durante el fin de semana y ejecutaron su estrategia tras conseguir la pole position.

Wolff comentó que la actualización del equipo fue difícil de gestionar para los pilotos. Añadió que el estilo de Antonelli "se pega al coche", mientras que Russell "simplemente sufrió muchísimo".

2. Red Bull se queda sin neumáticos y sin comunicación

Tras dos victorias consecutivas, el cuatro veces campeón mundial Max Verstappen y su equipo Red Bull sufrieron una dura derrota en Austin.

El equipo se quedó momentáneamente sin comunicación por radio y tuvo problemas con los neumáticos y el trabajo en equipo. Isack Hadjar se mostró reacio a facilitarle el adelantamiento al neerlandés, pese a las órdenes del equipo.

El joven piloto francés, que salió tercero y terminó sexto, pidió una revisión y un nuevo diseño del embrague. Atribuyó sus dificultades a los problemas de comunicación por radio, pues "tenía el mapa equivocado y perdía un segundo por vuelta" con los neumáticos duros.

Sus quejas coincidieron con las del tetracampeón.

"Quizá deberíamos empezar a comunicarnos en lenguaje de signos, probablemente sea más barato", dijo Verstappen, quien terminó tercero, por detrás del Ferrari de Charles Leclerc. "Es un desastre, realmente frustrante".

El neerlandés añadió que Red Bull estuvo "un poco mediocre" en la carrera y que fracasó su estrategia de comenzar con dos tandas de neumáticos blandos.

3. La frustración de Ferrari

Un fin de semana con gran potencial terminó en decepción para Ferrari. La escudería no consiguió el resultado esperado, pese a que sus pilotos finalizaron segundo, con Charles Leclerc, y cuarto, con Lewis Hamilton.

La Scuderia había liderado las tres sesiones de entrenamientos libres.

"Charles aspiraba a la P1", afirmó el jefe del equipo, Fred Vasseur. "Cuando terminas en P2, no estás contento, pero me gusta esta sensación. Y si no hubiera sido por el coche de seguridad virtual al final, Lewis podría haber remontado y adelantado a Max para hacerse con el tercer puesto".

"Pero, a veces, esta frustración es buena", agregó.

Kimi Antonelli reforzó su candidatura al título, Red Bull sufrió problemas de comunicación y Ferrari terminó con sensaciones encontradas en Austin.