Una jornada en el camión que recoge lo que otros no quieren ver
Rubén McAdam acompañó a trabajadores de la empresa EBI para experimentar el esfuerzo físico y la responsabilidad que implica mantener limpias las comunidades.
Hay trabajos que pasan frente a nosotros cada mañana sin dejar rastro. Están ahí, pero no siempre se miran. En la sección Yo Me Apunto, el reportero Rubén McAdam decidió cruzar esa frontera invisible y cambiar, por un día, los micrófonos y la libreta por guantes, bolsas y un camión recolector.
La experiencia se desarrolló en Belén de Heredia, donde Rubén acompañó a Patrick Cubero, recolector, y a Heriberto Romero, chofer de camión, ambos funcionarios de la empresa EBI. Desde muy temprano, la jornada impuso su propio lenguaje: horarios estrictos, recorridos continuos y un esfuerzo físico que no admite pausas largas.
Subirse al camión no fue solo un cambio de rol, sino una lección corporal. Cargar bolsas, mantener el ritmo del vehículo, coordinar movimientos y avanzar sin detenerse convirtió cada calle en un desafío. El cansancio llegó rápido, pero también la comprensión de que este trabajo sostiene algo más que la limpieza: protege la salud y el orden de toda la comunidad.
Entre recorridos y trabajo en equipo, Rubén descubrió que ser recolector de basura exige resistencia, compromiso y una responsabilidad constante. No hay margen para el error cuando el tiempo apremia y la ciudad no espera. Es un oficio que se ejerce en silencio, pero cuyo impacto es diario y colectivo.
La experiencia permitió mirar de frente una labor esencial que muchas veces se da por sentada. Un trabajo que no suele ocupar titulares, pero sin el cual la vida cotidiana simplemente no funcionaría.
Ahora, la invitación es para usted. ¿Cómo calificaría el desempeño de Rubén como recolector por un día? Puede ingresar al Facebook de Más Que Noticias y votar del 1 al 10. Además, le invitamos a repasar esta experiencia en el reportaje en video que está en la portada de este artículo.

