Música que une a tres generaciones: Valentina y su familia luchan por un sueño
La estudiante cursa el séptimo año en CEDES Don Bosco, cuenta con una beca estudiantil y desde hace dos años encontró en la banda de la institución mucho más que una actividad extracurricular.
En Alajuelita hay una historia que demuestra que los sueños no se alcanzan en solitario. Detrás de cada ensayo, cada nota musical y cada presentación de Valentina Araya, hay una familia que hace todo lo posible para verla triunfar (ver video adjunto).
Valentina cursa el séptimo año en CEDES Don Bosco, cuenta con una beca estudiantil y desde hace dos años encontró en la banda de la institución mucho más que una actividad extracurricular. Para ella, la música se convirtió en un refugio, en una motivación y en la mejor medicina para sanar el alma.
Pero esta historia tiene otros protagonistas.
Desde el pasado 1.º de abril, su abuelo, don Danilo Cruz, sale todos los días a las calles con un rótulo en sus manos para solicitar donaciones. Bajo el sol o la lluvia, recorre diferentes puntos con un único propósito: ayudar a que su nieta y sus compañeros puedan cumplir el sueño de representar a Costa Rica.
Cada aporte que recibe significa un paso más hacia una meta que hoy ilusiona a 275 jóvenes de la Banda CEDES Don Bosco, quienes fueron seleccionados para participar en el Desfile de las Rosas 2027, en Pasadena, California.
En casa, doña Daniela Cruz también libra su propia batalla. Además de ser la mamá de Valentina, forma parte de la banda como maquillista, dedicando tiempo, esfuerzo y cariño para que cada integrante brille antes de salir a escena. Porque cuando un hijo persigue un sueño, muchas veces ese sueño también pasa a ser el de toda la familia.
La historia de Valentina se cuenta en tres capítulos: una joven que encontró en la música una razón para seguir adelante, un abuelo que convierte el amor en sacrificio diario y una madre que acompaña cada paso con entrega incondicional.
Tres historias distintas, pero un mismo objetivo: demostrar que cuando una familia camina unida, ningún sueño parece imposible.

