Matías tiene 10 años, toca piano a puro oído y prefiere pintar antes que mirar el celular
Matías Brenes pinta, toca piano y guitarra, y actúa en teatro. Su historia es una lección sobre disciplina y talento desde la infancia.
En un mundo donde las pantallas dominan el tiempo libre de muchos niños, Matías Brenes Jiménez tomó un camino distinto. Con apenas 10 años y cursando quinto grado, este joven talento encontró en el arte su forma de expresarse y de crecer.
La historia de Matías con la música comenzó a los 5 años, aunque no con el instrumento que él soñaba. Su inspiración inicial fue la banda KISS, lo que lo llevó a querer aprender guitarra. Al no encontrar clases disponibles, sus padres lo matricularon en piano. Lo que parecía una solución alternativa terminó revelando algo más grande: un talento natural que no tardó en hacerse evidente.
Hoy, Matías estudia en una academia, pero gran parte de su aprendizaje ocurre en casa. Escucha una canción y la reproduce a puro oído en el piano. Con el tiempo, también aprendió a tocar guitarra, acercándose así a ese primer sueño que tuvo desde pequeño.
La música, con todo lo que representa, no es lo único que lo apasiona. Matías pinta retratos de sus mascotas y ha incursionado en el teatro, explorando distintas formas de expresión artística. A su corta edad, ya demuestra un perfil multiartístico poco común en la actualidad.
En una época donde los celulares suelen ocupar gran parte del día de los menores, Matías tiene una postura clara. Para él, la tecnología es una herramienta, no un juguete. Por eso, la usa lo menos posible en su tiempo libre. En lugar de eso, prefiere tocar música, pintar o jugar al aire libre con sus mascotas.
La historia de Matías habla de talento, pero también de disciplina y curiosidad. Y demuestra que, incluso desde la niñez, es posible elegir caminos distintos.
Para conocer de cerca la historia de Matías y verlo en acción, no deje de revisar el reportaje completo en el video que aparece en la portada del artículo.

