Más de dos millones de abejas protegen un santuario natural en Guanacaste
Este proyecto nació en 2020 y, actualmente, cuenta con 50 colmenas rodeadas de cientos de hectáreas de bosque.
Un proyecto de conservación en Reserva Conchal produce una de las mejores mieles del mundo, mientras protege el bosque seco tropical y a cientos de especies que habitan en la zona (ver video adjunto).
En Guanacaste existe un pequeño ejército de más de 2,5 millones de abejas que trabaja todos los días por la conservación de la naturaleza. Su misión no es solamente producir miel, sino también mantener con vida uno de los ecosistemas más importantes del país.
Se trata del Apiario Reserva Conchal, un proyecto que nació en 2020 gracias a una alianza con Blue Zones y Mieles Nicoyanas, y que actualmente cuenta con 50 colmenas rodeadas de cientos de hectáreas de bosque.
Estos pequeños insectos desempeñan una labor fundamental: la polinización de las plantas que conforman el bosque seco tropical. Además, cuando una colmena representa algún riesgo por su ubicación, es reubicada de manera responsable, sin necesidad de destruirla.
Pero el esfuerzo de estas abejas también ha dado frutos que trascendieron nuestras fronteras. En 2025, la miel producida en este apiario recibió el Premio Platino en los London Honey Awards, una competencia internacional en la que participaron más de 250 muestras. Fue la única miel costarricense en obtener esta distinción, gracias a características como su aroma, sabor y pureza.
Actualmente, el proyecto también trabaja en el desarrollo de un laboratorio genético que busca fortalecer las poblaciones de abejas locales frente a amenazas como el cambio climático y las especies invasoras.
Un refugio donde la naturaleza es protagonista
Muy cerca de este apiario se encuentra otro tesoro natural: el Refugio Nacional de Vida Silvestre Mixto Conchal, un área protegida de aproximadamente 40 hectáreas que fue creada en 2009.
Este santuario es hogar de monos congo, pizotes, venados cola blanca, mapaches, armadillos y numerosas especies de aves, reptiles y pequeños mamíferos.
Además, protege un importante ecosistema de manglar que sirve como refugio para diferentes especies, ayuda a prevenir la erosión costera y contribuye a la captura de carbono.
En el lugar también se desarrollan programas de reforestación, investigación científica, monitoreo de especies y educación ambiental, con el propósito de conservar la riqueza natural de Guanacaste.
Ambas iniciativas demuestran que la protección de la biodiversidad también puede caminar de la mano con la innovación, la educación y la producción sostenible.
En Más que noticias visitamos estos espacios para conocer de cerca el trabajo de las abejas y descubrir los secretos de este santuario natural. Lo invitamos a disfrutar del reportaje completo en el video adjunto.
