Empezó a los 40, enseñó 22 años y hoy vive su último primer día de clases
Mayra Mayo Rojas desafió prejuicios para convertirse en maestra. Su jubilación marca el cierre de una historia de vocación, perseverancia y compromiso con estudiantes que la llaman “Mami”.
En decenas de centros educativos del país, el inicio del curso lectivo llega cargado de expectativas, cuadernos nuevos y nervios. Para Mayra Mayo Rojas, sin embargo, este comienzo tuvo un significado distinto. Fue su último primer día de clases. Después de 22 años de servicio, la docente se prepara para jubilarse y cerrar una etapa marcada por la perseverancia, la fe y un profundo amor por la educación.
Su historia no empezó en la universidad a los 20 años. Comenzó a los 40, cuando su hijo menor ingresó a la secundaria y ella decidió retomar un sueño que había postergado. Se matriculó para estudiar Educación para el Hogar convencida de que el estudio era la llave para salir adelante. No fue un camino sencillo. Muchas voces le dijeron que ya era tarde, que no valía la pena intentarlo. Aun así, siguió.
El destino le regaló una coincidencia significativa. Se graduó al mismo tiempo que su hija Eliney, quien también eligió convertirse en maestra. Madre e hija cumplieron juntas un mismo sueño, demostrando que la educación puede ser un puente entre generaciones.
Recién graduada, Mayra no eligió el camino fácil. Comenzó a dar clases en centros educativos catalogados como conflictivos, lugares a los que muchos docentes preferían no ir. Ella sí quiso. Su vocación no era solo enseñar contenidos, sino acompañar a los jóvenes que más lo necesitaban. Con paciencia, firmeza y empatía, dejó huella en cada aula que visitó.
En la Escuela España de Belén, su último destino profesional, estudiantes y compañeros no la llaman por su nombre. Le dicen “mami”. Un apodo que resume su manera de enseñar: cercana, protectora y siempre dispuesta a escuchar. Fue consejera, apoyo emocional y, en muchos casos, el abrazo necesario en momentos difíciles.
Ahora, al acogerse a su pensión, doña Mayra se despide de la docencia formal, pero no del impacto que sembró durante más de dos décadas.
Para conocer más sobre su último primer día de clases y el legado que deja en la comunidad educativa, puede repasar el reportaje completo en el video que aparece en la portada del artículo.

