Por Sebastián Durango 17 de agosto de 2026, 18:55 PM

En Poás de Alajuela encontramos a un personaje que parece tener una receta especial para enfrentar cada día: levantarse temprano, trabajar duro y nunca dejar de sonreír. Se trata de Dieguito Murillo, un campesino al que en el pueblo conocen cariñosamente como “Pelos”.

Desde las 5 a. m. comienza su jornada, pendiente de su finca y de sus animales. Entre labores, herramientas y el trajín del campo, Dieguito siempre encuentra espacio para una buena ocurrencia. Pasa riendo, contando anécdotas y soltando esos dichos que lo han convertido en un personaje muy querido de la comunidad (ver video adjunto).

Pero “Pelos” también tiene una misión que va más allá de cuidar su finca: compartir con las nuevas generaciones todo lo que ha aprendido trabajando la tierra. Con paciencia y alegría, les enseña a los jóvenes que el campo también tiene mucho que ofrecer.

Y tiene al mejor ayudante en casa: su hijo de apenas 15 años, quien ya lo acompaña y apoya en las labores de la finca.

Así transcurren los días de Dieguito: entre animales, naturaleza, trabajo y muchas risas. Porque en Poás, “Pelos” no solo cultiva la tierra; también cultiva historias, enseñanzas y ese cariño que se gana quien nunca pierde la alegría.

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