Última Hora

Nuestras mascotas tienen el tacto mucho más sensible que nosotros; por eso, hoy le enseñamos cómo manipular correctamente a los gatos. 

Los gatitos tienen pelos táctiles (vibrisas) en las mejillas, labios, mandíbula y patas delanteras.

Las vibrisas son unos pelillos rígidos que tienen terminaciones nerviosas y que son el doble de anchos. Estos están implantados tres veces más profundo en la piel que cualquier otro pelo.

Según la página AMO Bienestar Animal, estos pelos son sensibles a las vibraciones, el tacto, la temperatura y el dolor, además les ayudan a ubicarse en la oscuridad. 

"Las vibrisas se retrasan durante el saludo, la defensa o el olfateo. Por otro lado, se activan y se mueven hacia adelante cuando se sienten curiosos de su ambiente", asegura la página.

Además, los receptores táctiles se encuentran también en la nariz y las patas. El pelaje felino también contribuye, ya que capta información sensorial.

"Desde cachorros, los gatos entierran su cabecita en la madre para buscar serenidad. Esto es un comportamiento que persiste en la adultez, de manera que muchos disfrutan taparse su cara con las manos o presionar su cabeza contra tu cuerpo", explica AMO Bienestar Animal.

Esta explicación es para que usted entienda que las caricias deben de ser suaves y gentiles. Los gatos responden mejor a caricias en la barbilla, orejas y cabeza; y no les gusta cuando los rascan muy fuerte.