¿Quiere llevar a su perro a hacer 'hiking' a la montaña? Siga estas recomendaciones
Revisar la salud del animal, llevar agua y mantener el control durante la caminata son parte de los consejos.
Llevar a un perro a la montaña puede ser una experiencia positiva para fortalecer el vínculo con la mascota. Sin embargo, las familias deben tomar medidas para proteger su bienestar y evitar riesgos durante el recorrido.
La etóloga canina Alexandra Alvarado indicó que el primer paso antes de una caminata es valorar la condición física y el estado de salud del perro. No todos los animales tienen la misma capacidad para enfrentar rutas largas o terrenos con dificultad.
Además, recomendó verificar que las vacunas y desparasitaciones estén al día antes de visitar zonas naturales.
Durante el paseo, los dueños deben llevar implementos básicos como agua suficiente para la mascota y para ellos, un recipiente portátil, correa resistente, bolsas para recoger desechos, identificación con placa y un botiquín básico.
Alvarado señaló que no es recomendable soltar a los perros en la montaña. Aunque tengan buen llamado, existen peligros como precipicios, animales silvestres, serpientes o encuentros con otras personas.
“Lo ideal es mantenerlo bajo control mediante correa o línea larga cuando sea permitido”, explicó la especialista.
Otro aspecto importante es prevenir golpes de calor y agotamiento. Para esto, aconsejó ofrecer descansos frecuentes, mantener acceso a agua fresca y evitar las horas con temperaturas más altas.
Entre las señales de alerta están el jadeo excesivo, debilidad, desorientación o dificultad para caminar.
La montaña también presenta otros riesgos como plantas tóxicas, insectos, garrapatas, terrenos resbalosos, ríos con corrientes fuertes y cambios bruscos de clima. Por esta razón, la especialista recomendó mantenerse en senderos habilitados.
En caso de encontrar fauna silvestre, las familias deben mantener distancia y evitar que el perro persiga a los animales. Esta práctica protege tanto al ecosistema como a la mascota.
Antes y después del paseo también es importante prevenir parásitos. Alvarado recomendó utilizar productos preventivos indicados por un veterinario y revisar al perro al regresar a casa. Las zonas que deben inspeccionarse son las orejas, cuello, axilas, ingles y entre los dedos.
Los paseos deben adaptarse a la edad y condición del perro. Los cachorros están en desarrollo y los perros adultos mayores pueden tener limitaciones físicas.
La etóloga recordó que la responsabilidad ambiental también forma parte de estas actividades. Las personas deben recoger los desechos de sus mascotas, respetar los senderos y evitar dejar basura.
“Planificar con anticipación, priorizar la seguridad y el bienestar del perro permite que la experiencia sea positiva para todos”, concluyó Alvarado.
La especialista agregó que la montaña puede ser un espacio para compartir con las mascotas, siempre que las familias actúen de forma responsable y respeten la naturaleza.

