Por Mariana Valladares 23 de mayo de 2026, 8:00 AM

Las garrapatas no solo provocan molestias en perros y gatos, sino que también pueden transmitir enfermedades graves como la anaplasmosis, una infección bacteriana que afecta las células sanguíneas y puede comprometer el sistema inmunológico de las mascotas.

Marta Arguedas, representante de la Junta Directiva y especialista del Colegio de Veterinarios, explicó que esta enfermedad es transmitida cuando una garrapata inocula bacterias en el torrente sanguíneo de diferentes especies animales.

“Las garrapatas van a inocular un tipo de bacteria en la sangre de perros, gatos, caballos y bovinos, generando enfermedades dependiendo de la especie”, señaló la veterinaria a Teletica.com.

Según indicó, las mascotas pueden exponerse al riesgo al visitar parques con poco mantenimiento, fincas ganaderas o áreas naturales donde existe contacto con animales silvestres portadores de garrapatas.

Uno de los principales desafíos de la anaplasmosis es que los síntomas no siempre aparecen de inmediato. La experta detalló que el tiempo de desarrollo de la enfermedad depende en gran medida del estado inmunológico del animal.

“Puede ser de una semana, 14 días e incluso meses y años. Son enfermedades que dependen mucho del sistema inmunológico”, explicó.

Los signos suelen ser inespecíficos e incluyen:

  • Falta de apetito.
  • Debilidad o decaimiento.
  • Fiebre.
  • Cojera o renguera.
  • Sangrado nasal.
  • Cambios de comportamiento.

Arguedas advirtió que estos síntomas pueden confundirse con otras enfermedades, por lo que es fundamental realizar exámenes clínicos y pruebas diagnósticas oportunas.

“Cuando vemos cambios de comportamiento y hubo exposición a garrapatas, es importante visitar al médico veterinario porque si se hacen diagnósticos prontos, el tratamiento es muy efectivo”, afirmó.

¿Qué complicaciones puede causar?

La especialista indicó que, sin tratamiento, algunos tipos de anaplasma pueden provocar alteraciones en las plaquetas, aumentando el riesgo de hemorragias, además de afectar células relacionadas con las defensas del organismo.

“Va a dejar a nuestra mascota sin posibilidades de poder defenderse frente a otros organismos parasitarios, virus o bacterias”, explicó.

Los cachorros y animales jóvenes representan una población más vulnerable debido a que su sistema inmunológico aún está en desarrollo.

La veterinaria señaló que existen especies de anaplasma "con capacidad zoonótica", es decir, que pueden afectar tanto a animales como a seres humanos.

“Hay un tipo de anaplasma que afecta a perros y también al hombre, a gatos y caballos. Esto es muy importante porque es una zoonosis”, indicó.

Sin embargo, aclaró que la transmisión depende del tipo específico de bacteria inoculada por la garrapata.

Otras enfermedades transmitidas por garrapatas

Además de la anaplasmosis, las garrapatas pueden transmitir otras enfermedades que afectan principalmente las células sanguíneas y el sistema inmunológico de los animales.

Entre ellas está la ehrlichiosis, una enfermedad bacteriana causada por microorganismos del género Ehrlichia, que puede provocar fiebre, pérdida de apetito, anemia, sangrados y disminución de plaquetas, especialmente en perros.

También se encuentra la rickettsiosis, causada por bacterias del género Rickettsia, algunas con capacidad de afectar tanto a animales como a personas. Estas infecciones pueden generar fiebre, debilidad y alteraciones sanguíneas.

“Tanto anaplasma como erliquia y riquetsias son bacterias que son transmitidas por garrapatas; también utilizan como vectores a los ácaros y a las pulgas”, explicó Arguedas.

La veterinaria añadió que estas enfermedades pueden debilitar las defensas del organismo, por lo que la prevención resulta fundamental.

Prevención: la clave está en el control antiparasitario

Actualmente no existen vacunas preventivas ampliamente utilizadas para esta enfermedad en mascotas, por lo que el principal método de prevención sigue siendo el uso regular de antiparasitarios externos.

“Lo ideal sería mantener un control mensual o trimestral de productos para evitar este tipo de enfermedades”, recomendó.

La especialista también pidió evitar retirar garrapatas de forma inadecuada, ya que podrían quedar restos adheridos a la piel y provocar infecciones secundarias.

“Cuando retiramos sin cuidado una garrapata, podemos dejar el aparato bucal dentro de la piel y esto puede generar infecciones”, advirtió.

Ante la presencia de garrapatas o síntomas como debilidad, falta de apetito o sangrados, la recomendación es acudir cuanto antes al veterinario para realizar un diagnóstico oportuno.

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