Colitis en mascotas: una inflamación común que puede poner en riesgo su vida
Este padecimiento puede llegar a ser mortal si no se trata a tiempo, advierte el veterinario Leonardo Solórzano.
La colitis, una afección digestiva frecuente en perros y gatos, suele incrementarse en ciertas épocas del año, especialmente cuando hay cambios en la rutina, celebraciones o viajes. Aunque muchas personas la asocian con un malestar pasajero, lo cierto es que puede convertirse en una condición grave, incluso mortal, si no se atiende a tiempo.
Así lo advierte el médico veterinario Leonardo Solórzano, quien explica a Teletica.com que la colitis se define como la inflamación del colon, a diferencia de la gastroenteritis, que involucra todo el tracto digestivo.
“En consulta, la mayoría de tutores llegan preocupados por diarreas, pero no siempre se trata de algo simple. Hay signos claros que no deben ignorarse”, señala.
Señales de alerta en perros y gatos
Entre los síntomas más comunes de la colitis están la diarrea —líquida o pastosa—, la presencia de mucosidad o sangre en las heces, el aumento en la frecuencia de las deposiciones y el tenesmo, que se manifiesta cuando la mascota hace esfuerzo por defecar sin lograrlo o expulsa muy poco volumen. También puede presentarse dolor abdominal, distensión y decaimiento.
En los gatos, la colitis puede alternarse con episodios de estreñimiento y diarrea, lo que dificulta su detección temprana. “No es normal que una mascota pase constantemente por cambios digestivos. Eso siempre debe investigarse”, enfatiza Solórzano.
¿Qué causa la colitis?
Las causas son variadas y, en muchos casos, evitables. Cambios bruscos en la alimentación, el consumo de restos de comida humana, alimentos grasos o en mal estado, así como “robos” durante paseos o reuniones familiares, son detonantes frecuentes. A esto se suman parásitos, infecciones bacterianas, dietas crudas mal manejadas y alteraciones del microbioma intestinal.
El estrés también juega un papel clave. Mudanzas, viajes, estadías en hoteles para mascotas o la ansiedad por separación pueden desencadenar cuadros digestivos. “Hay perros y gatos muy sensibles a los cambios emocionales, y el sistema digestivo es el primero en resentirse”, explica el veterinario.
En otros casos, la colitis puede estar asociada a enfermedades inflamatorias intestinales, condiciones de origen genético o, en escenarios más complejos, a tumores del tracto digestivo.
¿Puede ser mortal?
Aunque no siempre lo es, la colitis sí puede derivar en consecuencias graves.
“Un paciente con antecedentes digestivos que ingiere algo inadecuado puede desarrollar una pancreatitis severa. En cachorros, una diarrea intensa puede provocar deshidratación, shock e incluso la muerte”, advierte Solórzano.
Por eso, recalca que no se debe normalizar el vómito o la diarrea recurrente. “Así como en humanos, la inflamación tiene una causa. Hay que ponerle nombre y apellido a la enfermedad para darle calidad de vida a la mascota”.
Prevención y recomendaciones
El especialista recomienda evitar dar comida humana, mantener a las mascotas alejadas de mesas y residuos durante celebraciones y seguir estrictamente su dieta habitual. Si el animal tiene antecedentes digestivos, lo ideal es restringir aún más el acceso a alimentos no autorizados.
Además, sugiere contar con un plan de contingencia veterinario, especialmente en feriados o viajes, y tener identificado un hospital de emergencia. También es clave disponer de un botiquín básico, adaptado al perro o gato, con medicamentos previamente indicados por el veterinario y dosis ajustadas a su peso.
Para quienes viajan y dejan a sus mascotas al cuidado de terceros, Solórzano aconseja una preparación previa: acostumbrarlas gradualmente al lugar o a la persona que las cuidará, iniciar protocolos digestivos días antes del viaje y mantener la alimentación lo más estable posible.
“La prevención y la comunicación con el médico veterinario son fundamentales. Las emergencias no avisan, pero estar preparados puede marcar la diferencia entre una complicación grave y una recuperación a tiempo”, concluye.

