Kenay Myrie lo dijo todo: Sus secretos, Saprissa y Copenhague
El legionario conversó con este medio sobre todos los detalles de su primera experiencia afuera del país. "La pura verdad esto es un sueño", dijo el futbolista.
Kenay Myrie tiene 19 años, su ascenso en Saprissa fue meteórico y llegó a convertirse en legionario con el FC Copenhague, el equipo más grande de Dinamarca.
El lateral derecho aún tiene en la retina su gol de chilena en el Morera, pero su historia como morado y legionario no comenzó ahí.
Hay que remontarse a su etapa de niño, al vacilón con sus tíos y el deseo de querer llevarle la contraria a su familia: su amor por Saprissa.
Es gemelo de Kenan y primo de Johnny Myrie, el nuevo linaje de los Myrie deportistas.
El jugador conversó con Teletica.com sobre su primera experiencia lejos del país, su presente y futuro en el Copenhague y también su sueño con la Selección Nacional.
Dejó claro que no le agrada la polémica, que mantiene un perfil bajo y que busca crecer como futbolista en el Viejo Continente.
—De usted se dijo mucho en divisiones menores, estuvo en Alajuelense, en Saprissa y en un contexto donde más bien la Liga se lleva mucho talento joven, usted fue el contrario, usted sale del club rojinegro hacia Saprissa: ¿Cómo fue tomar esa decisión tan joven?
Últimamente se da el caso de que los jugadores de Saprissa más bien se van a la Liga, pero como lo dices, lo mío fue al revés. Lo mío empieza con mi hermano gemelo, Kenan. Bueno, para nadie es un secreto, yo hice la liga en la Liga hasta la U-15, el torneo U-15, mi hermano lo hizo en Herediano.
Mi hermano hizo un torneo espectacular en Herediano, mi hermano era llamado a la Selección Sub-17 y mi hermano era el mejor de la casa, por decirlo así. Entonces a mi hermano se le da el llamado de Saprissa, a él lo quería Saprissa y mi papá, al ver la oportunidad, también me presentó a Sergio (Gila) en su momento, que era el gerente de liga menor. Allan (Alemán) también tuvo un poco que ver, porque en esta historia, Allan siempre también dice que él fue el que nos llevó, pero hubo parte de los dos, de Sergio y Allan, que fueron los que pusieron el ojo en mi hermano Kenan. Y después mi papá aprovechó la oportunidad y me llevó a mí.
Yo en la Liga tenía minutos, pero no eran los minutos que yo esperaba, y también mi papá consideraba que era bueno un cambio de aires y todo, entonces yo creí en mi papá, creí en el proceso que él estaba tomando para mí y lo que él creía mejor para mí.
Los primeros seis meses en Saprissa me costaron demasiado, porque era muy pequeño, no estaba tan fuerte, físicamente me faltaba, pero ya después cuando me adapté, fui creciendo y fui mejorando, de ahí todo fue para arriba.
Un dato importante, yo desde pequeño soy, por decirlo así, la oveja negra de la casa, porque yo soy el único que en la casa que era morado. A mí siempre me gustó llevar la contraria y como yo era el único que iba con Saprissa, a mí era el único que me compraban camisas los tíos morados así, entonces a mí me gustaba, porque yo era el chiñeado de los morados. Después de ahí, después de los primeros seis meses, empecé a jugar, llegó el profe Randall Row, y de ahí en adelante todo fue muy rápido, jugué dos torneos en la U-17, donde sobresalí mucho, inclusive quedé goleador de mi equipo, en el Alto Rendimiento también hice bastantes goles, y eso ya me llevó a debutar, y de ahí en Primera se sabe lo que pasó.

—Su crecimiento en Saprissa fue muy rápido como usted lo dice, ese crecimiento viene acompañado de un crecimiento profesional, de un día para otro tienes muchos seguidores en redes, ¿Cómo ha sido ese crecimiento para usted como ser humano?
No, yo la verdad siempre he sido de llevar las cosas con calma, aunque con mi edad es difícil, tal vez, sobreentender o sobrellevar esos procesos que yo he tenido tan corta edad y en tan poquito tiempo. Siento que a mí me ha ayudado bastante mi entorno, el tener un entorno que entiende el fútbol, cómo se mueve este mundo, ya que yo tengo mi tío, mi abuelo, prácticamente toda mi familia tiene que ver con el fútbol.
Siento que eso me ha ayudado a no despegar los pies del suelo, a siempre ser un chico tranquilo, que sabe lo que quiere, que sabe que nada va a caer del cielo, que obviamente dependo de Dios, pero que tengo que esforzarme por lo mío, y siento que es más que todo eso, saber dónde quiere llegar y tener un norte, pero la verdad yo quiero ser ejemplo para todos los jóvenes y sobre todo para mis hermanos, quiero que ellos sepan que si yo pude, ellos también van a poder, y quiero ser una inspiración para ellos.
—Después se da el salto a convertirse al legionario, cuando la primera vez le dicen, Copenhague, y ya después la realidad que usted ha habido, visitó partidos de Champions, ya está teniendo participación en el primer equipo, fue como si lo imaginó?
Desde que empecé a jugar, a mí algo que realmente se lo tengo que agradecer a mi papá, es que él me dijo como, si usted se va a ir a un equipo, se tiene que ir bien, y a Erick Lonis también le tengo que agradecer, porque en su momento él también me dijo como que, cuando ya tenía opciones de irme, el segundo torneo que jugué en Primera, que me quedara, él me dijo que me quedara, que me consolidara, que terminara de tener buenas actuaciones, que cerrara con más de 60 partidos en Costa Rica, para así poder consolidarme allá también, y creo que fue una sabia decisión.
Con esa decisión pudieron venir buenos resultados, mejores equipos a ofertar, que el Copenhague me comprara, la verdad fue un sueño, yo vine al equipo más grande de Dinamarca, es algo increíble, que realmente era lo que soñaba, este equipo está acostumbrado a jugar Champions, mis primeras experiencia en Champions, cuando llegué acá, me presentaron en el estadio, la gente me aplaudía, era algo que en un partido de Champions yo nunca me había imaginado, la verdad, y eso es algo que solo tengo que agradecer a Dios por darme la bendición de cumplir todos estos sueños, y vivir esas experiencias, entonces, es algo increíble que estoy pasando, y la verdad, estoy súper contento acá.
—¿A nivel futbolístico, el tema físico, la composición corporal, el peso de los jugadores, el hacer gimnasio, toda esa realidad que usted está viviendo en el alto nivel del fútbol, es muy diferente a Costa Rica?
La verdad es que, bueno, en la parte física he evolucionado bastante, llegué aquí tal vez un poquito bajo a más muscular, y ha aumentado un montón, también algo importante era que en Costa Rica, porque realmente yo nunca he estado mal, ni aquí, pero tal vez no le dan importancia a ciertas cosas, como la alimentación, que realmente es algo que acá influye mucho.
Siento que estos meses que llevo acá me han servido para aprender eso, la importancia del dormir bien, del alimentarme bien, siento que lo más importante y lo que más he aprendido es la alimentación, me he aprendido a cuidar más, a comer más saludable, pero en la parte física del gimnasio es otra cosa, y también la verdad siento que he ido ganando ritmo, el ritmo europeo que llaman, porque yo acá cuando no juego con el primer equipo, juego con la reserva, cuando no juego con la reserva voy al primer equipo y así he estado, no me he mantenido sin ritmo, siempre he estado haciendo algo, llevo dos partidos en reserva y súper bien, y en primer equipo también, entonces ahí voy.
La verdad es que yo no me desespero y estoy súper feliz acá, y a veces uno quiere que todo sea ya, pero yo entiendo que es un proceso de adaptación, que vengo de una liga que es súper diferente, y aquí no nos cuestionan mucho a los chicos nuestro fútbol, porque saben que somos buenos, que tenemos talento, aquí más los pequeños detalles que decimos, el dormir, el descansar, el prepararse físicamente, todo eso es lo que va sumando acá.
—¿Tiene visualizado el jugador que usted se puede convertir en Europa, más en un puesto de lateral donde se ataca mucho pero también se debe defender bien?
Acá el proceso y la visión que tienen hacia mí, de parte del club, y yo, obviamente, también la tengo, es convertirme en un gran lateral, hacer todo de la mejor manera en la liga, para poder dar un salto, si Dios lo permite, a una de las cinco grandes ligas, que esa es mi aspiración y mi meta, y sobre todo mantenerme, pero de momento, acá en Copenhague estoy trabajando, estoy muy feliz acá, sé que estoy en el club más grande, y quiero hacer todo sumamente bien, y de la mejor manera.
—Se viene la nueva era en Selección Nacional, un cambio generacional prácticamente ya definitivo, ¿Qué expectativas tiene de todo lo que puede venir con la Tricolor, pese a ser un año duro en el que no se asistió al Mundial, pero se iniciará un nuevo proceso?
Sí, este tema es bastante complicado, el no ir al Mundial, sabemos que nosotros, como la selección que somos, una de las más grandes de Centroamérica, estamos en la obligación de ir al Mundial, a este Mundial no se fue por diferentes circunstancias, pero siento que ahorita nada más toca prepararnos para el siguiente proceso mundialista.
Yo siento genuinamente que tenemos una gran generación, nada más tenemos que aplicarnos y creérnoslo, porque la verdad, tenemos jugadores diferentes, tenemos jugadores que están hace tres años en Europa, que tenemos una base sólida de jugadores que tienen ese ritmo europeo y que pueden competir a alta intensidad, y yo siento que ya comenzó el proceso, pero cuando tomemos la idea clara que el nuevo profesor esté pidiendo y nos estemos aplicando bien dentro del campo y nos hagamos sólidos como una familia, la verdad, va a ser difícil que no quedemos dentro del próximo Mundial.





