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Ya son tres partidos en silencio. La Selección Nacional suma 333 minutos sin celebrar un gol y en el doble compromiso ante Panamá otra vez quedó demostrada la falta de contundencia y la poca generación de juego ofensivo.

Esta situación se agrava todavía más en la parte delantera, pues desde la anotación de José Guillermo Ortiz ante Haití hace un año en la Liga de Naciones, ningún ariete ha vuelto a celebrar un tanto con la Tricolor.

Desde ahí han pasado 577 minutos sin que un delantero anote con La Sele, lo más cercano fue Johan Venegas, de penal, ante Curazao por la misma Liga de Naciones el 11 de noviembre del 2019.

Pero Venegas, pese a ser jugador ofensivo, no es un delantero nato y con La Sele se le ve más creando opciones que definiéndolas en el área.

Esto se agrava todavía más, pues desde el tanto de Venegas ya se son 436 minutos sin que siquiera un futbolista ofensivo anote, algo preocupante, pues esto suma mediocampistas o volantes de llegada.

Este martes ante Panamá, el más cercano fue Marvin Angulo -de muy floja participación, por cierto- quién mandó un remate que fue repelido con un paradón por el portero canalero.

La otra jugada que casi genera el gol fue un balón estrellado al palo por parte del defensor Ariel Soto, quien se animó a ir al ataque en un tiro de esquina y se encontró la pelota para sacar el tiro al palo.

La Sele acumula en 630 minutos solo cuatro goles, la mitad obra de un defensor.

¿Quién debe ser el delantero entonces?

Pero ante la falta de puntería, de peligro y sobre todo de gol en La Sele, surge la gran interrogante. ¿Quién debe ser el delantero nato para el proceso eliminatorio?

La respuesta en este momento es toda una incógnita, pues pese a haber opciones, en el panorama no se vislumbra un jugador con gol o de aquellos definidores dentro del área.

Veamos los delanteros que ha usado Rónald González en este proceso.

Ante Haití, el hombre en punta fue José Guillermo Ortiz quien brillaba en Colombia hace un año, ahora está en el fútbol de Vietnam y está desaparecido con solo dos partidos registrados.

También estuvo Jonathan Moya. El delantero de Alajuelense ha venido de más a menos, y pese a ser combativo dentro del terreno de juego no ha tenido la mejor racha de goles. Los últimos partidos fue  banca de Saborío.

Francisco Rodríguez. En este momento solo acumula dos juegos en Colombia y no registra goles, parece que el buen inicio que tuvo en tierras cafeteras se diluyó con la pandemia.

Esos fueron los hombres que usó para los partidos oficiales de Copa de Naciones.

Luego vinieron los fogueos con los jugadores del ámbito local.

Ahí estuvieron Marco Ureña ante Estados Unidos. El delantero se marchó al fútbol de Corea del Sur en donde está desaparecido y apenas acumula minutos y no ha marcado.

También debutó Manfred Ugalde al ingresar de cambio al minuto 78 donde poco pudo hacer. El tico se marchó a la segunda división de Bélgica con el Lommel SK y acumula tres tantos en seis juegos.

Finalmente, ante Panamá aparecieron, Yostin Daly que tuvo poca participación, John Jairo Ruiz, de intermitente nivel con el Herediano y el limonense Yuaycell Wright, quien demostró poco en los minutos que tuvo.

Una de las opciones más usadas por González fue adelantar a Johan Venegas y Joel Campbell como delanteros junto a alguien más, eso sí, teniendo en cuenta que no son sus posiciones naturales.

Es decir, estamos ante una crisis de delanteros para la Selección Nacional y que pareciera ser el momento de volver a contar con jugadores ya probados (Un McDonald apagado o un veterano Saborío por ejemplo) o bien seguir dando oportunidad a sangre joven (Felicio Brown, Mayron George, Ugalde) para buscar una solución al problema.

Será hasta la siguiente convocatoria en noviembre que veamos qué decisión toma Rónald González.