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El poco caudal ofensivo de la Selección Nacional quedó en evidencia con los malos resultados obtenidos en la gira por Europa ante Catar (1-1) y País Vasco (2-1).

La Tricolor termina el año 2020 sin triunfos y afronta un 2021 muy competitivo –Copa Oro, Final Four, eliminatoria– cargado de dudas, principalmente en ofensiva, donde Rónald González no encuentra la manera de hacer daño a los rivales.

Datos recopilados por Jorge Lobo, demuestran que la producción y asertividad de los pases por parte de nuestros seleccionados se generan en zona defensiva.

Ante Catar, La Sele realizó 398 pases efectivos, pero solo 47 de ellos se gestaron en el último cuarto de cancha, mientras que el 57% fueron en la zaga.

Contra País Vasco el porcentaje de pases en la defensa fue el mismo y solo 16%, es decir 56 de los 349 pases efectivos, tuvieron carácter ofensivo.

Lobo argumenta que con base en la estadística de los últimos años de las principales ligas europeas “los pases efectivos en el último cuarto de cancha, están directamente relacionados con el incremento de tiros a marco y de ahí, la probabilidad de hacer goles”.

Además, señala que el funcionamiento actual de la Tricolor es una copia al carbón de lo que sucede en la mayoría de partidos del campeonato nacional.

Otro dato que causa alarma y se relaciona con la mala racha del combinado patrio y su funcionamiento en la cancha, es que solo se marcaron dos goles en los 450 minutos disputados.