Grandes momentos de La Sele en eliminatoria: la leyenda de la Pantera Smith y sus dos goles a México
Es el único jugador que le ha anotado en dos ocasiones a la selección azteca, lo que significó una gran victoria en nuestro país en 1992.
Es 1992, mucho antes de cualquier Aztecazo o Brasil 2014. Costa Rica había caído 4-0 una semana antes ante México, por aquel entonces único gigante de la Concacaf, en el Estadio Azul en lo que antes se llamaba Distrito Federal.
El panorama no pintaba bien para una Selección Nacional obligada al triunfo para seguir con vida en su búsqueda del sueño mundialista rumbo a Estados Unidos 1994.
La selección azteca dirigida por César Luis Menotti caminaba triunfal por el área sin rival que le plantara cara.
Pese a la derrota el 29 de noviembre de 1992 el antiguo Estadio Nacional lució sus mejores galas: graderías abarrotadas con los colores patrios para ver uno de los triunfos más recordados por eliminatorias para la Tricolor.
Aquel día, Costa Rica derrotó 2-0 a México, en apenas su segundo triunfo ante los aztecas en la historia gracias a un Richard Smith encendido y que se destapó con un doblete que nadie ha podido igualar aún.
Pese a la derrota en tierras aztecas, el público costarricense no defraudó y acompañó a La Sele en aquel juego. Según Smith, el impulso de la afición fue determinante en aquel juego.
“Venir de una goleada tan grande en eliminatorias, no era nada agradable, sobre todo en la parte mental y psicológica, pero por dicha teníamos jugadores curtidos como Óscar Ramírez o Mauricio Montero que nos ayudó mucho.
“Por aquel entonces existía una relación muy fuerte entre el aficionado y el jugador, a nosotros nos sorprendió entrar a la cancha del Estadio Nacional (antes el bus accedía a la pista) y fue un golpe positivo para nosotros y cuando entramos nos sorprendimos de ver el Nacional a reventar y fue un golpe muy positivo para salir a la cancha a dar una alegría a la afición”, reveló el jugador.
Los dos zarpazos de la ‘Pantera’.
“No vamos a engañar a nadie. Uno siempre piensa en anotar, pero no siempre se da”, así revela Smith su pensamiento antes de comenzar el juego.
Sin embargo, sus dos anotaciones se lograron gracias al trabajo colectivo según afirma; aunque el segundo tanto fuera una joya individual.
“A donde quiera que vaya salen a relucir esos goles a México… los cartagos, los heredianos, los saprissistas, los manudos… todos siempre sacan a relucir estos goles debido a la rivalidad que siempre ha existido con ellos”, explica.
La primera anotación fue el fiel reflejo del esfuerzo del equipo, Mauricio Montero ganó un balón divido y a puro pulmón se infiltró hasta el área sacando un remate que despejó el portero azteca para que de puntín, la Pantera Smith anotara el 1-0.
“Mauricio corre levanta la cabeza se la da a Óscar Ramírez se desprende de la marca, recibe el balón y remata, el portero soltó el balón y yo estaba ahí para tocar la gloria
“Fue una jugada exquisita, no tanto la definición fue buena, sino la jugada en sí, pues México nunca tocó la pelota”, explica.
Pero si aquel gol hizo estallar las gradas –incluyendo al expresidente Rafael Ángel Calderón-, el segundo tanto elevó a Smith al Olimpo de grandes momentos de la Tricolor.
La defensa mexicana acorraló a la ‘Pantera’ justo a la banda, y de ahí, con astucia felina, Smith supo esperar para dar el zarpazo letal.
“Cuando me llega el primer rival, yo lo que quiero hacer es cubrir la pelota. Cuando me llega el segundo yo lo que digo es que tengo que salirme de alguna manera y para el tercero pienso: ‘o me voy o me la van a quitar’. De ahí salí y anoté a como pude, no pensé mucho las cosas. Por dicha salió, son esas jugadas que no se piensan que simplemente se hacen y se realizan.
“La adrenalina que se vive en este tipo de partidos es muy alta y termine hacer cosas así”, añade.
Aquel día Costa Rica volvió a ser feliz luego de una oscura semana tras la derrota en México.
Y entre la algarabía, Smith recuerda que solo quería celebrarlo con una persona: su madre Eloísa Hylton a quién le había dedicado sus dos goles, de ahí el señalamiento a la grada en cada festejo.
“Al final del juego yo busqué a mi mamá, ella me abrazó, yo la abracé, lloré (con lágrimas en sus ojos)… uno lo que quiere es compartir con la familia. Esos 4-0 que recibimos en México la semana antes, fueron duros, no crea que a uno lo reciben muy bien que digamos”.
No cabe duda que hoy, 25 años después, el delantero cambiaría aquellos goles por volver a abrazar a su mamá, quien falleció ya hace algunos años.
Curiosamente y como anécdota aquellos goles casi no se dan, ya que había una cábala muy curiosa con respecto a él y la Tricolor.
“Hay famosas cábalas que dicen que mientras yo estuve en la cancha no perdimos. En el 4-0 en México finalizamos 0-0 en la primera mitad, al entretiempo salimos Mincho y yo y caímos 4-0.
En el juego acá yo recibí un golpe en la rodilla en el primer tiempo y todo el banquillo se puso a gritar: ‘no lo saque, no lo saque (risas), por dicha no salí y pude anotar los goles”, indicó.
Un juego de actitud.
Según el delantero, quien militó por Alajuelense, Santos, Limón y el Municipal de Guatemala, ante México se juegan más que tres puntos, pues es un partido de pundonor y orgullo.
“El talento sobra, pero para estos partidos, hay que estar concentrado y que sea atrevido, que quiera estos partidos, que anhele los partidos”.
Smith cree que este equipo cuenta con un mayor roce internacional por lo que se siente confiado en que la Tricolor logre un importante resultado este martes ante México.
Lo cierto es que pase lo que pase, los dos zarpazos de la Pantera quedarán tatuados en las retinas de miles de ticos e incluso, sus goles sirvieron para incentivar a las futuras generaciones como la del Aztecazo y la del triunfo rumbo a Brasil 2014 que casi elimina a México del Mundial.
“Jamás uno iba a pensar que ha pasado tanto tiempo y nadie aún logre una hazaña o meter esos goles, pero definitivamente fue un triunfo que lo celebramos mucho por lo que significaba México y la importancia para el fútbol del área”, concluyó.


