5 de julio de 2014, 13:43 PM

A pesar de la derrota en tanda de penales ante Holanda, la emoción, algarabía y orgullo de los aficionados costarricenses no se hizo esperar.

La Selección Nacional hizo historia este sábado y más allá del resultado, los ticos vivieron a flor de piel el encuentro de cuartos de final.

Desde temprano tomaron parques, restaurantes y la ahora emblemática Fuente de la Hispanidad.

Héroes, fue el adjetivo común que los costarricenses le otorgaron a los seleccionados nacionales y el entrenador, Jorge Luis Pinto.

El apoyo de los aficionados nunca defraudó durante todo el Mundial y desde ahora esperan ansiosos el regreso de Brasil para recibirlos como grandes.