¿Usa Estados Unidos la crisis en Nigeria para presionar por licencias petroleras?
Un analista advierte que el discurso humanitario podría esconder intereses geopolíticos más profundos.
Las amenazas de una posible intervención militar de Estados Unidos en Nigeria, bajo el argumento de frenar la violencia contra los cristianos, podrían generar un nuevo debate: ¿se trata de una defensa humanitaria o de una estrategia geopolítica ligada al control del petróleo africano?
Amenazas, religión y advertencias desde Washington
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, encendió las alarmas internacionales al advertir que podría suspender toda la ayuda estadounidense a Nigeria si su gobierno no toma medidas contundentes para detener los asesinatos de cristianos. Incluso, habló de una intervención "rápida y brutal" para eliminar a los "terroristas islámicos", a quienes responsabiliza de la violencia.
Estas declaraciones se dan en un contexto complejo. Nigeria enfrenta desde hace más de una década una grave crisis de seguridad marcada por el accionar de grupos terroristas como Boko Haram y la Provincia del Estado Islámico de África Occidental (ISWAP), responsables de ataques indiscriminados contra civiles, tanto cristianos como musulmanes.
Un conflicto antiguo, no una crisis repentina
Para el Analista Internacional, Antonio Barrios Oviedo, la violencia religiosa y étnica en Nigeria no es un fenómeno nuevo. "En África, y particularmente en los últimos 25 o 30 años, se ha intensificado el enfrentamiento interétnico e interreligioso. Nigeria no es la excepción", explica.
Según Barrios, los cristianos -que son minonía en varias regiones del norte- han sido víctimas recurrentes de grupos radicales, especialmente en zonas donde coinciden factores religiosos y económicos. "El conflicto se agrava cuando estas minorías cristianas habitan territorios con riqueza mineral o petrolera. Ahí se vuelven doblemente vulnerables", señala.
El analista recuerda que estos ataques no solo afectan a cristianos. Boko Haram, en su intento por imponer un modelo fundamentalista, también ha asesinado a musulmanes que no comparten su visión extremista.
Petróleo, poder y presión geopolítica
Nigeria no es el mayor productor de petróleo del mundo, pero sí es el principal productor y exportador de África. Su crudo ligero y de bajo contenido de azufre es altamente valorado en los mercados de Europa y Asia, lo que convierte al país en un actor estratégico a nivel global.
En ese contexto, Barrios plantea una lectura crítica de la postura de Trump. "Más allá de la presión de los grupos evangélicos en Estados Unidos, lo que realmente está buscando Trump es presionar al gobierno nigeriano para que le ceda licencias especiales de explotación petrolera", afirma. Según el analista, esta estrategia sería similar a la aplicada por Washington en países como Venezuela y Sudán, donde los recursos energéticos también juegan un papel central.
"El discurso de defensa de los cristianos funciona como una mampara. El fondo del asunto es geopolítico: control de yacimientos, exportación de petróleo y precios internacionales", agrega.
