Por AFP Agencia 1 de abril de 2026, 10:33 AM

Madrid, España | España amaneció este miércoles avergonzada por los cánticos islamófobos ocurridos horas antes en Barcelona, durante el amistoso de la Roja contra Egipto, en un nuevo episodio que reaviva el debate sobre el racismo en el fútbol.

El cántico de "musulmán el que no bote" y los silbidos al himno egipcio en el estadio del Espanyol generaron condenas inmediatas, incluida la del jugador del Barcelona, Lamine Yamal, quien es musulmán y disputó el encuentro.

Es "algo intolerable", escribió el joven futbolista en Instagram. "Usar una religión como burla en un campo los deja como personas ignorantes y racistas", añadió.

El jugador fue el único que no saludó a los aficionados al final del partido, evidenciando su malestar.

El ministro de Justicia de España, Félix Bolaños, aseguró que "los insultos y cánticos racistas nos avergüenzan como sociedad".

Además, los Mossos d'Esquadra informaron que investigan los cánticos islamófobos y xenófobos ocurridos en el RCDE Stadium.

Reacción de Egipto

La Federación Egipcia de Fútbol expresó su "condena total de este vil incidente racista" y afirmó que el comportamiento de algunos aficionados "sobrepasó todos los límites".

El organismo también calificó de "inaceptable" la pitada al himno nacional egipcio, señalando que constituye una falta de respeto.

Durante el entretiempo, la megafonía del estadio pidió a los asistentes evitar los cánticos ofensivos, en un intento por frenar la situación.

División política

El episodio también generó reacciones en el ámbito político. Mientras el Gobierno condenó los hechos, el líder de Vox, Santiago Abascal, se limitó a compartir un mensaje en redes sociales que destacaba el "orgullo de afición, orgullo de país".

El diario deportivo AS tituló en su portada "Vergüenza mundial", reflejando el impacto del incidente en la opinión pública.

Un problema recurrente

El seleccionador español, Luis de la Fuente, fue tajante: "Es intolerable. Los violentos utilizan el fútbol para hacerse un hueco. Hay que identificarlos y apartarlos de la sociedad".

Por su parte, el presidente de la Federación Española, Rafael Louzán, lo calificó como un "hecho aislado que no debe repetirse".

Sin embargo, el caso se suma a otros episodios recientes de racismo en el fútbol español, como los insultos sufridos por el jugador del Real Madrid, Vinicius Junior, en distintos estadios.

También futbolistas como los hermanos Iñaki Williams y Nico Williams, así como el propio Lamine Yamal, han sido víctimas de comportamientos discriminatorios.

Impacto internacional

El incidente ocurre en un contexto sensible, ya que España será una de las sedes del Mundial 2030 junto a Portugal y Marruecos.

Medios locales advierten que este tipo de situaciones podría afectar la imagen del país y su papel en la organización del torneo, incluso en la designación de la final.

La polémica vuelve a poner en el centro del debate la necesidad de combatir con firmeza el racismo en el fútbol, un problema que sigue sin resolverse en los estadios españoles.