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La UEFA muestra los colmillos. A pesar de la incertidumbre ligada a la pandemia de coronavirus, la instancia europea del fútbol pone sobre aviso a las ligas tentadas de interrumpir definitivamente sus campeonatos, con una amenaza velada a los belgas, primeros en dar un paso en ese sentido.

"Creemos que toda decisión de abandonar las competiciones domésticas en este momento es prematura y no justificada". Es la opinión de Aleksander Ceferin, el presidente de la UEFA, de su homólogo de la Asociación Europea de Clubes (ECA), Andrea Agnelli, y del de la Asociación de ligas europeas (EL), Lars-Christer Olsson.

En un correo dirigido el jueves a las federaciones, ligas y clubes del continente europeo, los tres dirigentes dan un golpe sobre la mesa. ¿El objetivo? Desalentar a aquellos tentados de finiquitar definitivamente su campeonato doméstico ante la crisis sanitaria.

Objetivo claro de este primer aviso: Bélgica. El fútbol belga fue, en efecto, el primero en lanzar el 'Game Over', proponiendo el jueves al Consejo de administración de su Liga "no reanudar las competiciones de la temporada 2019-2020".

Esa decisión es contraria a la posición repetida por la UEFA, por la que ha constituido grupos de trabajo, en aras de "asegurar que el objetivo primordial de llevar las competiciones a su término sea alcanzado".

Cancelar las competiciones debe ser "el último recurso", insiste la confederación europea en su carta. 

¿Sin billete a Europa?

Ceferin va incluso más lejos. "La participación en las competiciones de la UEFA es determinada por el resultado deportivo que se tiene al final de cada competición doméstica completa, ya que una interrupción prematura dejaría dudas sobre la consecución de esta condición. La UEFA se reserva el derecho de evaluar la legitimidad (de esos clubes) para participar en las competiciones de la UEFA en 2020-2021", escribe.

La amenaza de excluir de la Champions y de la Europa League a los clubes cuyos campeonatos se hayan dado por finalizados está sobre la mesa.

Y pesa como una espada de Damocles sobre el Brujas, líder antes de la suspensión del campeonato, y clasificado virtualmente para la próxima Liga de Campeones.

Las instancias del fútbol belga, reunidas el viernes con la UEFA, no han bajado por el momento la cabeza.

En un comunicado común, la Pro League y la Federation (KBVB) indican "protestar todo planteamiento que obligue a una liga a continuar su competición en el estado actual de la crisis sanitaria bajo pena de no poder participar en competiciones europeas la próxima temporada".

¿La UEFA confía en convencer a los belgas de cambiar su postura antes del 15 de abril, fecha de la asamblea general que debe aprobar la interrupción definitiva del campeonato? ¿O avisa en previsión de que la rebelión se extienda?

En todos los casos, la UEFA se mostró abierta a situar en julio y agosto el final de sus competiciones europeas para permitir la finalización de los campeonatos, prueba de la importancia que concede a su finalización.

Derechos de televisión en suspense 

El debate está abierto en toda Europa desde el inicio de la crisis sanitaria. En Francia, donde el objetivo es finalizar la temporada, el presidente del Lyon Jean-Michel Aulas avanza incluso la hipótesis de "temporada en blanco" (sin campeón ni descensos). 

En Inglaterra, el vicepresidente del West Ham Karren Brady se mostró en la misma línea en el periódico The Sun. 

En Italia, principal foco europeo de la pandemia de COVID-19, el presidente del Brescia, en puestos de descenso en el momento de la interrupción, incluso amenazó con dar de baja a su club si se reanudase la Serie A.

Para la UEFA, la ECA y las ligas, otra amenaza, en este caso económica, podría cernirse si gana peso la hipótesis de una cancelación.

Los difusores de toda Europa están pendientes a la situación, y algunos como beIN Sports y Canal+ en Francia han interrumpido el pago de los derechos de televisión. 

Una situación parecida podría producirse con la Champions, cuyos derechos de televisión quedarían en el aire en caso de su suspensión.