Ticos detenidos por ICE: familias denuncian deterioro de salud y piden ayuda urgente
Casos de costarricenses bajo custodia migratoria en Estados Unidos evidencian traslados constantes y falta de atención médica, mientras algunos enfrentan órdenes de deportación.
Periodista: Elías Alvarado.
Familias costarricenses claman por ayuda ante detenciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés).
La situación empeora por casos de ticos bajo custodia migratoria; algunos ya enfrentan problemas de salud y largos traslados entre centros de detención.
La preocupación aumenta entre familias costarricenses que enfrentan la detención de sus seres queridos en Estados Unidos por parte de autoridades migratorias (ver video adjunto en la portada).
Uno de estos casos es el de Pedro Ortiz Badilla, de 53 años, quien fue detenido el pasado 27 de febrero en Carolina del Sur. Según relatan sus familiares, el hombre fue interceptado por un oficial mientras conducía su vehículo y, al no contar con licencia, fue arrestado.
Tras verificar su estatus migratorio, fue entregado a agentes del ICE. Desde entonces, Ortiz ha permanecido bajo custodia y ha sido trasladado a tres distintos centros de detención.
Su hija, Joselyn Ortiz, quien reside en la Zona de los Santos, Costa Rica, asegura que su padre se encontraba en proceso para regularizar su estatus migratorio cuando fue detenido; sin embargo, esto no impidió que se le dictara una orden de deportación.
“Él tiene alrededor de 26 años de vivir en Estados Unidos y en este momento estaba en proceso para ordenar su estatus migratorio. Sin embargo, esto no fue una razón de peso para agilizar su situación con ICE", explicó a Telenoticias.
Denuncian condiciones difíciles
De acuerdo con la familia, las condiciones en los centros de detención son complicadas, con acceso limitado a alimentación adecuada y atención médica.
Actualmente, Pedro Ortiz se encuentra en una cárcel en Mississippi y, tras casi dos meses detenido, su estado de salud se ha deteriorado, lo que mantiene en alerta a sus seres queridos.
“El domingo 19 de abril fue el primer acercamiento que tuvimos con él por videollamada. Lo notamos con una gran pérdida de peso, aproximadamente 25 libras. Su estado emocional y mental es sumamente doloroso; está triste y deprimido.”
Otro caso: padre detenido en Filadelfia
A esta situación se suma el caso de Adalberto Garro Fallas, de 48 años, quien fue detenido el pasado 3 de febrero en Filadelfia, luego de dejar a uno de sus hijos en la escuela.
Su hijo mayor, Carlos Garro, de 24 años, ha tenido que asumir el cuidado de su madre y sus dos hermanos menores, de 10 y 16 años, tras la detención de su padre.
Carlos asegura que su padre tiene 23 años de vivir en Estados Unidos y que su estado de salud es motivo de gran preocupación, ya que padece problemas cardíacos y otras complicaciones médicas.
“Lo que más nos preocupa es el problema del corazón que tiene mi papá, que puede ser grave sin la atención que necesita. Él debe tomar medicamentos todos los días y revisarse la sangre cada semana. En estos dos meses no ha recibido esa atención ni las medicinas. No sabemos cuánto tiempo más va a estar ahí. Estamos pidiendo ayuda para que pueda regresar pronto a Costa Rica.”
La familia Garro incluso ya se prepara para un eventual retorno al país. Según Carlos, están organizando todo para regresar juntos a Costa Rica en cuanto se concrete la deportación de su padre, con la esperanza de reunirse nuevamente.
Ambos casos reflejan una realidad que enfrentan varias familias costarricenses en Estados Unidos, que hoy claman por apoyo de las autoridades para lograr el pronto regreso de sus seres queridos.
En medio de estas historias, también surge una noticia positiva.
La noche de este viernes, la Dirección General de Migración y Extranjería confirmó que, tras conocer el caso de Davis Santamaría a través de este medio, se gestionó el retorno del costarricense en un vuelo de deportados procedente de Estados Unidos.
Santamaría ya logró ingresar nuevamente a Costa Rica, en un caso que brinda esperanza a otras familias que aún esperan una pronta solución.

