Tico en Israel se refugia en búnker tras ataque contra Irán: "Las alertas no paran"
David Bolaños, estudiante de música, relató a este medio cómo recibió la notificación en su celular mientras se dirigía a un refugio.
El estudiante costarricense David Bolaños, quien reside en Israel, continúa refugiándose ante la activación constante de sirenas tras el ataque de gran envergadura lanzado por Estados Unidos e Israel contra Irán.
En mensajes enviados a este medio, el joven describió el ambiente de tensión que se vive en las calles (ver video adjunto en la portada).
“Estamos en alerta continua. No paran las sirenas, no paran las alarmas, no están parando y pues debe estar bajando… no tengo Internet”.
Bolaños explicó que durante la madrugada y la mañana permanecieron varios minutos dentro de un refugio.
“Desde las cuatro empezamos a tener… o sea, estuvimos como media hora en el búnker y tuvimos tres alarmas. Y ahora estamos volviendo a tener alarmas, pero no hemos escuchado ninguna intercepción. Entonces no sé si han estado interceptando en otro lado… no se sabe mucho la verdad”.
El costarricenseexplicó cómo recibió la primera alerta y se dirigió al búnker mientras comenzaban las operaciones militares. La ofensiva, denominada “Furia Épica”, tendría entre sus objetivos al líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei, y al presidente Masud Pezeshkian, según medios estatales israelíes.
Desde Florida, el presidente estadounidense Donald Trump calificó la operación como “masiva” y aseguró que busca eliminar amenazas inminentes. En tanto, el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, afirmó que el objetivo es neutralizar lo que considera una amenaza existencial para su país.
Irán respondió con el lanzamiento de misiles y drones contra territorio israelí y contra bases estadounidenses en la región, mientras se reportan explosiones en Jerusalén y en otras ciudades del Medio Oriente.
Para Bolaños, la incertidumbre es constante: las sirenas no cesan, las comunicaciones fallan y la información fluye a cuentagotas. “No se sabe mucho la verdad”, resume el joven, mientras continúa atento a las alertas que lo obligan a desplazarse una y otra vez hacia el refugio.

