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El París Saint Germain goleó 3-0 al RB Leipzig para clasificar de esta forma a su primera final de Champions League en su historia. 

El portero costarricense Keylor Navas, fue la principal ausencia del cuadro parisino debido a une lesión y esperan poder tenerlo presente para la gran final el próximo domingo. 

Con el que sí pudo contar el PSG fue con su principal figura Kylian Mbappé, quien se asoció con el brasileño Neymar para comandar el ataque francés. 

Los goles llegaron gracias a Marquinhos al minuto 13' y redondearon la goleada Ángel Di María al 42' y Juan Bernat al 56'. Di María fue además el autor de la asistencia en los goles de sus compañeros.

El PSG se enfrentará en la final del domingo en el estadio da Luz de la capital portuguesa con el ganador de la segunda semifinal, otro duelo franco-alemán, que tendrá lugar el miércoles entre Lyon y Bayern Múnich.

La temporada está siendo histórica para el equipo de París, que en las competiciones francesas hizo pleno de cuatro títulos (Ligue 1, Copa de Francia, Copa de la Liga francesa y Supercopa nacional).

Hacía veinticinco años que el PSG no jugaba una semifinal del máximo torneo europeo y entonces le cerró el paso a la final el Milan. Esta vez rompió el límite de la penúltima ronda y está ya a un único paso de levantar la 'Orejona', la gran obsesión de sus propietarios cataríes.

Tras el sufrimiento de cuartos ante el Atalanta (2-1), en el que el PSG tuvo que remontar con dos goles en el descuento, el duelo de semifinales fue mucho más tranquilo.

El atacante Kylian Mbappé, que jugó la última media hora ante los italianos, fue titular por primera vez tras su lesión de tobillo de finales del pasado mes y Di María, ausente en cuartos por suspensión, regresó al equipo de la mejor manera con su gol y sus dos asistencias.

El español Sergio Rico, sustituto de Navas, lesionado, mantuvo además su arco imbatido.

Por su parte, el RB Leipzig, verdugo en octavos del vigente subcampeón europeo Tottenham y en cuartos del Atlético de Madrid, despierta de su sueño. Le quedará el consuelo de haber vivido la mejor temporada europea de sus apenas once años de vida.