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La ministra de Información de Líbano presentó su dimisión este domingo en que se esperan nuevas manifestaciones tras la jornada de movilizaciones de la víspera, marcada por los asaltos a algunos ministerios de enfurecidos libaneses contra una clase dirigente acusada de negligencia por la explosión devastadora en el puerto de Beirut.

Ante la magnitud del drama y la rabia de la población, la ministra de Información Manal Abdel Samad anunció su dimisión, la primera del ejecutivo que preside el denostado Hasan Diab, desde la explosión del martes que dejó al menos 158 muertos, más de 6.000 heridos y a 300.000 personas sin hogar. 

Este domingo proseguía la búsqueda de 21 desaparecidos.

"Después de la enorme catástrofe de Beirut, presento mi dimisión del gobierno", declaró la ministra en una breve alocución televisada. "Pido disculpas a los libaneses, no hemos sabido responder a sus expectativas", explicó.

Ilustrando la magnitud del descontento de la población en el país, el patriarca maronita, el cardenal Bechara Rai, pidió este domingo la dimisión del gobierno y la celebración de elecciones legislativas anticipadas.

La violenta deflagración causada, según el gobierno por la explosión de 2.750 toneladas de nitrato de amonio almacenado desde hace seis años sin ninguna medida de seguridad en el puerto de Beirut, ha dejado un cráter de 43 metros de profundidad, según una fuente de la seguridad.

Las ayudas internacionales siguen llegando a Líbano. Francia ha establecido un "puente aéreo y marítimo" para llevar más de 18 toneladas de ayuda médica y cerca de 700 toneladas de alimentos.

Esta tragedia ilustra la negligencia y ha insuflado nuevos bríos a las protestas iniciadas en octubre de 2019. El domingo circulaban en las redes sociales nuevos llamados a protestar en la emblemática plaza de los Mártires, en el corazón de un Beirut siniestrado.

Desempleo, servicios en descomposición, difíciles condiciones de vida: un levantamiento popular sin precedentes estalló en octubre de 2019 para reclamar la salida de la clase política que prácticamente no ha cambiado en décadas. Pero la crisis económica se ha agravado y el nuevo gobierno está acusado de incompetencia.

Las manifestaciones de este sábado dejaron unas 65 personas heridas que requirieron ser hospitalizas y 185 atendidas en el lugar, según la Cruz Roja libanesa.

Para tratar de calmar la cólera de la calle, Diab anunció que propondrá elecciones legislativas anticipadas y se dijo dispuesto a permanecer "dos meses" en el cargo, mientras se entienden las fuerzas políticas.