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Desde el 2013 cuando salió por primera vez el ranking de los 50 mejores restaurantes en Latinoamérica, ningún restaurante de Costa Rica aparece en este listado.

De hecho, ningún país centroamericano había aparecido desde aquel entonces hasta este 2016; el panameño Maito, del chef local Mario Castellón, ocupa la casilla 36, según el Latin America's 50 Best Restaurants, que esta semana anunció lo mejor de lo mejor en una actividad realizada en la capital mexicana.

Los primeros cinco lugares le corresponden a Central de Perú, Maido también de Perú, D.O.M de Brasil, Boregó de Chile y Pujol de México.

En total hay nueve locales peruanos, nueve brasileños, nueve argentinos, nueve mexicanos, cuatro chilenos, cuatro colombianos, dos uruguayos y uno paraguayo, boliviano, venezolano y el panameño.

La selección anual de estos restaurantes se realiza mediante la valoración que 252 especialistas gastronómicos de toda la región realizan a lo largo de poco más de un año.

Ellos no solo visitan los puntos de sus países de origen, sino también de otras naciones; ninguna queda excluida en la valoración.

“Cada votante debe votar por sus siete mejores restaurantes en los que han comido en los 18 meses anteriores. Pueden ser de cualquier país en América Latina, pero los votantes solo pueden votar por un máximo de cuatro restaurantes que sean de su país de origen”, explica el sitio web de la organización.

Al final se suman los puntajes y se sacan los 50 mejores. 

¿Por qué no hay restaurantes costarricenses en el listado? ¿qué les falta para dar el salto de reconocimiento internacional?

Miguel Barboza, responsable de la revista Sabores, reconoce que en el país no hay una cultura del reconocimiento para restaurantes y chefs, en aras de que estos eleven el nivel de la cocina costarricense. 

"Hay esfuerzos aislados que merecen la pena ser reconocidos, pero todo se hace por aparte, incluso, entre los países vamos cada uno por su lado. Tenemos que lograr una mejor cocina regional", acotó.

El chef Marco González Murillo, quien ha trabajado hace más de 15 años en reiventar la cocina tradicional costarricense, explicó que en el país ya existen esfuerzos e iniciativas orientadas a elevar la calidad de nuestros platillos, sin perder la esencia y que sean dignos de los mejores restaurantes internacionales.

Una de estas iniciativas es el Plan Nacional de Gastronomía Sostenible y Sustantable, que "busca promover una gastronomía basada en el uso de productos nativos, el rescate de las tradiciones, el desarrollo de las comunidades, la protección del medio ambiente, el conocimiento integral de los productos alimentarios y sus posibles aplicaciones.

"El resultado final será un producto auténtico y diferenciado en con relación a la oferta actual y con la cocina de otros países, para enriquecer la marca país", indica el sitio oficial del Ministerio de Economía.

González agregó que, aunque hay factores como el financiamiento que podría trabar el despegue o impulso de un buen emprendedurismo gastronómico, Costa Rica tiene los elementos necesarios para mostrar una oferta culinaria de alto nivel, tanto en su sabor como en su presentación.