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Cientos de personas en diferentes ciudades de Estados Unidos salieron a la calle para protestar contra las medidas de confinamiento ante la pandemia de coronavirus, alentadas por el presidente Donald Trump en un contexto de creciente disconformidad contra esas restricciones. 

La mayor de esas manifestaciones hasta ahora tuvo lugar en Lansing, en el estado de Michigan, donde unas 3.000 personas expresaron su descontento con el confinamiento ordenado por la gobernadora Gretchen Whitmer.

En Concord, capital del estado de Nuevo Hampshire, unas 400 personas se reunieron bajo la lluvia para pedir que no se extienda la cuarentena en un estado donde los casos de COVID-19 son relativamente pocos, constató un fotógrafo de la AFP.

Una movilización similar se registró fuera de la casa de gobierno de Maryland, en Annapolis, de la que participaron unas 200 personas. 

Por otra parte, en Austin, Texas, unas 250 personas se manifestaron en contra de la obligación de quedarse en casa. Sus lemas denunciaban "el derrumbe económico" provocado por la parálisis de todas las actividades no "esenciales" a raíz de las medidas de confinamiento.

El promotor de la protesta en Austin, Alex Jones, fundador del portal de noticias Infowars, vinculado a la ultraderecha, llegó en una camioneta con aires de carro de combate provocando gritos de júbilo de los asistentes. 

En algunos estados con gobiernos demócratas, las manifestaciones fueron alentadas por el presidente Trump a través de su cuenta de Twitter. 

Trump ha dicho que es partidario de un rápido regreso a la vida normal.

Sin embargo, también se han registrado movilizaciones con reclamos contra el aislamiento doméstico en estados de gobierno republicano, como Nuevo Hampshire (noreste), con 1,3 millones de habitantes, donde el confinamiento rige hasta el 4 de mayo.

Los manifestantes, entre ellos varios flameando banderas de Estados Unidos, piden el levantamiento anticipado de la medida. 

Hombres con el rostro cubierto y portando armas pudieron verse entre quienes protestaban, constató un periodista de la AFP.

"La gente está muy feliz de hacer de forma voluntaria lo que es necesario", dijo a la AFP en una entrevista telefónica Skip Murphy, uno de los manifestantes, un desarrollador de software de 63 años.

Sin embargo, según Murphy, "los datos no sostienen" el encierro que se impuso en Nuevo Hampshire. Hasta el viernes en la mañana, en ese estado ostentaba 1.287 contagios y 37 muertes por coronavirus.

"¿Qué pasa con nuestros derechos constitucionales?", pregunta Murphy.

- Alentados por Trump -

Una reciente encuesta del Centro de Investigaciones Pew indicó que la mayoría de los estadounidenses, por un margen de dos a uno, está preocupado porque las restricciones a la movilidad se levanten antes de tiempo.   

Pero los tuits de Trump del viernes, en los que llamó a "LIBERAR" Michigan, Minnesota y Virginia, todos estados con gobernadores demócratas, de las órdenes de confinamiento.

El millonario republicano ha repetido consignas con este mensaje en varias oportunidades, pidiendo un temprano regreso a la actividad normal por el efecto devastador que las medidas de contención de la pandemia han tenido en trabajadores y empresas.

Sin embargo, las autoridades de la salud han advertido que un ablandamiento anticipado de las medidas podría propiciar el resurgimiento del virus y provocar un desastre sanitario.

Para Murphy, el manifestante de Nuevo Hampshire, las protestas van más allá de los partidos.

"Esto no tiene nada que ver con Trump o los gobernadores demócratas o republicanos", dijo.

"Es un caso en el que el mismo talle no le cabe a todos. El confinamiento debería finalizar donde no tiene sentido".