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La UE detiene la cuenta atrás del final del cambio de hora

Desde 1996, todos los ciudadanos adelantan una hora sus relojes en la UE en la madrugada del último domingo de marzo para adaptarla al horario de verano, 60 minutos que retrasan en el último domingo de octubre para encarar el invierno

AFP Agencia 28/3/2019 01:00

¿Tendrá lugar este domingo el último cambio a la hora de verano en la Unión Europea? La Comisión anunció a bombo y platillos este objetivo el pasado septiembre, pero meses después la propuesta avanza al ralentí.

"La Comisión fue deliberadamente muy ambiciosa", dijo el lunes la comisaria europea de Transporte, Violeta Vulc, que reconoció que, dado que los países de la UE no se han pronunciado, "resulta imposible cumplir dicho plazo".

Vulc apuntó directamente al principal escollo que enfrentan. Los países del bloque no tienen tanta prisa y, además, están divididos sobre qué posición adoptar sobre esta iniciativa anunciada por Bruselas en su último año de mandato.

La propuesta "está en el congelador" del Consejo, que reúne a los países de la UE, reconoce una de las fuentes diplomáticas consultadas por la AFP. En octubre, los ministros europeos de Transportes estimaron la iniciativa "prematura".

La presidencia pro témpore del bloque, que ejerce Rumanía, "ha dado tiempo a los países para sus consultas, de acuerdo con sus deseos", dijo a la AFP una fuente del Consejo. Un grupo de trabajo a nivel técnico está previsto el 4 de abril.

Aumentando la presión sobre las capitales, la Eurocámara apoyó por amplia mayoría poner fin al cambio de hora, pero a partir de 2021, una fecha evocada también por los ministros de Transportes, que todavía deben fijar su posición.

"Los ciudadanos nos dicen que están cansados de cambiar de hora dos veces al año, ya no quieren que se altere su ritmo biológico", subrayó el eurodiputado checo Pavel Svoboda (PPE, derecha), llamando a tomárselo "muy en serio".

- 'El sistema actual funciona' -

Desde 1996, todos los ciudadanos adelantan una hora sus relojes en la UE en la madrugada del último domingo de marzo para adaptarla al horario de verano, 60 minutos que retrasan en el último domingo de octubre para encarar el invierno.

Sin embargo, el cambio horario, adoptado a lo largo del siglo XX por los países europeos para ahorrar energía durante la Primera Guerra Mundial o la crisis del petróleo de 1973, está en cuestión desde hace años. 

Sus detractores critican su efecto limitado y las consecuencias para la salud. El 84% de los 4,6 millones de participantes, sobre todo alemanes, en una consulta de la Comisión se mostró a favor de abolir el cambio de hora bianual.

La propuesta en cambio no logra la unanimidad de los 28. Algunos países apoyan la abolición como Finlandia, que asumirá la presencia pro témpore de la UE a partir de julio, o los países bálticos, adalides de la medida.

Otros países están en contra, como Portugal, que entre 1967 y 1975 mantuvo la hora de verano. "Esta experiencia nos hace decir que el sistema actual [de cambios bianuales] funciona", dijo el ministro luso Pedro Marques.

La preocupación de Lisboa se centra en el efecto de la propuesta de la Comisión. Todos los países europeos, que ahora se reparten en tres zonas horarias, deberán decidir en la práctica en qué huso horario se quedan.

- 'Mosaico' horario -

España, que, salvo la región de Canarias, forma parte del grupo de 17 países (Alemania, Francia...) con el huso horario de Europa Central, podría volver a tener la misma hora que su vecina Portugal.

Pero el grupo de expertos creado por el gobierno español no pudo adoptar una opinión concluyente, ya que algunos optaban por adoptar el horario fijo de invierno por motivos de salud y otros por el de verano para no dañar el sector turístico.

"Lo prudente por parte del gobierno sería mantener el cambio estacional tal y como se ha venido realizando en los últimos 45 años" y nutrirse a lo largo del debate de argumentos para "optar por una de las vías" al final, concluyeron.

Los europeos temen además que la obligación de escoger un huso cree un "mosaico" de zonas horarias en el seno del mercado único, por lo que tanto la Comisión como la Eurocámara urgieron a los países a coordinarse en su elección.

En el Benelux, por ejemplo, los partidarios de conservar el horario de invierno superan a los partidarios del horario de verano en Holanda. En Luxemburgo y Bélgica, esta tendencia se invierte, según la consulta del ejecutivo comunitario.

El final del cambio de hora no es para mañana. Si los 28 logran fijar su posición, después deberán negociarla con la Comisión y la Eurocámara, una negociación que suele llevar meses y que llegaría en pleno cambio de ciclo político en el bloque.