La crisis del vestuario pone a prueba a Florentino Pérez en el Real Madrid
El conflicto entre Fede Valverde y Aurélien Tchouaméni reaviva tensiones internas y desafía la gestión de Florentino Pérez.
Madrid, España | La crisis interna entre los jugadores del Real Madrid pone a prueba al presidente Florentino Pérez, que vuelve a enfrentarse a un vestuario convulso, veinte años después de una situación similar que lo llevó a presentar su dimisión.
Con el Barcelona a once puntos y a un paso de revalidar el título de LaLiga, el enfrentamiento del jueves entre Fede Valverde y Aurélien Tchouaméni, que terminó con el uruguayo hospitalizado por un traumatismo craneoencefálico y ambos futbolistas expedientados, reavivó los rumores sobre una guerra de egos en el vestuario merengue.
Valverde negó que se tratara de una pelea y reprochó que “acá hay alguien detrás que corre rápido con el cuento”, apuntando directamente a una posible filtración desde el interior del grupo.
El incidente se suma a la polémica en torno al astro francés Kylian Mbappé, criticado por su viaje a Italia mientras estaba lesionado y el equipo se enfrentaba al Espanyol en un partido clave para retrasar el título azulgrana.
La destacada actuación de Vinícius Jr. en ese encuentro volvió a abrir el debate sobre si el brasileño y Mbappé rinden mejor juntos o por separado, así como la necesidad de mantener a ambos en el proyecto.
Déjà vu
La situación recuerda a la crisis de 2006, cuando Pérez renunció a la presidencia, cerrando la etapa conocida como el Real Madrid galáctico.
“Hemos hecho una plantilla de grandes jugadores y quizá yo les he maleducado y alguno se ha confundido”, dijo entonces Pérez para justificar su salida.
Aquel equipo, con figuras como Ronaldo Nazário, Roberto Carlos, Zinedine Zidane y Raúl González, terminó segundo en LaLiga, a 12 puntos del Barcelona, y completó su tercer año consecutivo sin grandes títulos.
La llegada de Florentino Pérez al club en 2000 trajo éxito económico y, en un inicio, también deportivo.
En sus tres primeras temporadas, el Real Madrid conquistó dos Ligas y una Champions League en 2002, entre otros títulos.
Pero a partir de 2003, con la llegada de David Beckham, el rumbo empezó a torcerse.
“El principio del fin fue después de los tres primeros años, cuando en lugar de seguir la línea deportiva se siguió la línea comercial”, afirmó Luis Figo, primer galáctico de Pérez.
“A partir del tercer año se fichó por fichar. No se fichó con un objetivo deportivo, había otras prioridades”, añadió Figo en una entrevista con Marca en marzo de 2006.
Veinte años después, Florentino Pérez, que regresó a la presidencia en 2009, vuelve a lidiar con la frustración de un vestuario golpeado tras dos campañas consecutivas sin títulos.
Remodelación
Ante este escenario, el Real Madrid parece encaminado a una profunda reestructuración de cara a la próxima temporada, empezando por la elección de un nuevo entrenador.
Álvaro Arbeloa no logró corregir el rumbo tras la salida de Xabi Alonso, cuya marcha, para muchos, estuvo marcada por presuntos desencuentros con jugadores como Valverde y Vinícius.
“No conseguí conectar con lo que él quería”, llegó a admitir el brasileño.
La búsqueda de un técnico capaz de asumir el control del vestuario, con nombres como el del portugués José Mourinho en el radar, perfila una de las grandes decisiones para Florentino Pérez.
Reelegido el año pasado hasta 2029, el presidente también enfrenta retos fuera del plano deportivo, como los imprevistos derivados de la reforma del Santiago Bernabéu.
El club sigue sin poder explotar plenamente el potencial comercial del estadio, especialmente en conciertos y aparcamientos, debido a decisiones judiciales.
Pérez también ha visto frustrado su proyecto de Superliga europea y estudia un nuevo modelo de financiación para el club.
El mandatario contempla la entrada futura de un inversor minoritario, con una participación de entre 5% y 10% del capital.
Entre sus dos etapas al frente del club, Florentino Pérez se convirtió en el presidente más laureado de la historia del Real Madrid, con 37 títulos, incluidos seis Champions League y siete Ligas.
Pero, tras una larga lista de éxitos, el dirigente afronta una de las pruebas más complejas de su gestión.
