Kevin Lamour deja la FIFA tras enfrentarse a Gianni Infantino
El director de operaciones salió de la FIFA días después de oponerse al plan de abrir la entidad a inversores privados.
París, Francia | El número tres de la FIFA, el francés Kevin Lamour, dejó este lunes la institución días después de oponerse al proyecto, posteriormente abortado, del presidente Gianni Infantino para abrir la entidad a inversores privados, anunció un portavoz del organismo que rige el fútbol mundial.
Lamour fue una de las voces con mayor peso dentro de la FIFA al criticar el fallido plan de Infantino para permitir el ingreso de capital de inversores externos.
Aunque la iniciativa fue abandonada, el episodio sigue dividiendo al fútbol mundial y mantiene bajo cuestionamiento la gobernanza de Infantino, a siete meses de las elecciones en las que buscará su cuarto y último mandato.
“La FIFA puede confirmar que la colaboración entre la FIFA y Kevin Lamour, en calidad de director general de operaciones de la FIFA, llegó a su fin el 17 de agosto de 2026”, indicó el portavoz al ser consultado por la AFP, tras la publicación de la información por parte de The Athletic.
“La FIFA agradece a Kevin sus dos años de servicio y le desea buena suerte en el futuro. No se hará ningún otro comentario al respecto”, añadió.
Exempleado de la UEFA, Lamour ocupaba desde 2024 el cargo de director general de operaciones, desde el que supervisaba áreas clave como los departamentos jurídico, de comunicación y de recursos humanos.
El dirigente arremetió contra Infantino y su propuesta al calificarla como “el proyecto de una sola persona”.
“No solamente el proyecto no debe ver jamás la luz… sino que ha llegado el momento de hacerse las preguntas correctas y de tomar buenas decisiones”, escribió Lamour en un comunicado enviado a la agencia AP y publicado el 31 de julio.
Además, sostuvo que los empleados de la FIFA “merecen algo más que desprecio e intimidación”.
“Si eso significa que pierdo mi puesto, que así sea. Entenderé y respetaré esa decisión. Al menos, dormiré bien esta noche”.
Lamour no fue el único alto cargo en desmarcarse de Infantino. El exentrenador Arsène Wenger, director de Desarrollo de la FIFA, y el secretario general Mattias Grafström, considerado el número dos de la entidad, también respaldaron el abandono del proyecto impulsado por el presidente.
