Última Hora

París, Francia | Adulado en España y largo tiempo motivo de controversia en Francia, el delantero del Real Madrid Karim Benzema selló un espectacular regreso con los 'Bleus', a pesar de sus problemas judiciales, que desembocaron en su condena este miércoles por el caso del 'video sexual'.

Convocado para sorpresa de todos para la pasada Eurocopa, Benzema vive una época de contrastes. Deportivamente atraviesa, a sus 33 años, el mejor periodo de su carrera, pero fuera del campo, acaba de recibir una condena de un año de prisión en suspenso por la justicia francesa por "complicidad en intento de chantaje" en el caso de la 'sextape' de Mathieu Valbuena.

Una talento futbolístico empañado por una imagen persistente de chico malo, que no deja a nadie indiferente.

"Benzema, es un ídolo. Ayuda también a los jóvenes, es cercano a los jóvenes jugadores", destacó recientemente su compañero en el Real Madrid Eduardo Camavinga. "Es un buen tío, tranquilo, se ha integrado bien en el grupo", había dicho a mediados de junio Kylian Mbappé, con quien comparte selección.

A pesar de su gran técnica, un estilo de juego altruista y un amplio palmarés (cuatro ligas francesas con el Lyon, tres ligas españolas y cuatro Champions con el Real...), a Benzema le ha costado deshacerse de una imagen de chico malo con su colección de bólidos, sus ropas lujosas y sus malas compañías.

Y fue su fidelidad a su amigo de la infancia en el barrio de Bron (en la periferia de Lyon), Karim Zenati, la que le ha causado estos problemas. Su detención supuso un bombazo en 2015. Seis años después fue condenado en primera instancia por un tribunal de Versalles, cerca de París, a un año de prisión con suspensión de pena y a 75.000 euros (unos 83.000 dólares) de multa.

Benzema, que evitó estar entre rejas, al contrario que los otros cuatro protagonistas del caso, recurrió de inmediato el veredicto.

- Una 'mascarada' -

Lejos de su habitual silencio mediático y de la imagen de buen padre de familia que publicita en sus "stories" en redes sociales, Benzema desencadena pasiones en Francia, entre el amor de los aficionados y el odio que le dedica una parte del arco político, especialmente de extrema derecha.

Su implicación en varios casos, directa o no, le sigue persiguiendo a veces.

Con Franck Ribéry, el delantero formado en Lyon se vio asociado al 'caso Zahia". Tras comparecer ante un tribunal por "solicitar servicios de prostitución a una menor", fue absuelto en enero de 2014, al igual que Ribéry.

En julio de 2014, su agente de entonces Karim Djaziri, junto a Zenati, fue acusado por el rotativo L'Equipe de haber "agredido" a algunos periodistas en Ribeirao Preto, campo base de Francia en el Mundial de Brasil.

- Sonrisas -

El asunto de la 'sextape' cortó durante cinco años y medio la carrera internacional de Benzema, que no fue convocado para la Eurocopa de 2016 por su situación judicial, ni para el Mundial 2018, ganado por Francia.

Didier Deschamps "se pliega a la presión de una parte racista de Francia", había comentado el delantero al diario Marca, unas duras declaraciones que afectaron mucho tiempo al seleccionador, cuya casa fue vandalizada poco después con una pintada tratándolo de "racista".

Desde su convocatoria sorpresa antes de la Eurocopa, Benzema se ha convertido en un atacante prolífico (6 goles en 11 partidos) y generoso, tanto con sus compañeros -como cuando ofreció el balón de un penal a Mbappé para empatar contra Bélgica en la semifinal de la Liga de Naciones- como con los fotógrafos a los que distribuye sonrisas y pulgares arriba.

El antiguo desterrado, cuyo nombre es ahora regularmente coreado por los aficionados de los Bleus, parece feliz pese a los nubarrones judiciales que se acumulan sobre su cabeza.

Spotify TeleticaRadio