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Los futbolistas de Holanda llevaron a cabo una acción simbólica de apoyo a los migrantes que trabajan en la construcción de los estadios de Catar, este sábado antes del partido clasificatorio para el Mundial-2022 que terminaron ganando por 2-0 ante Letonia en Ámsterdam.

Los jugadores de la 'Oranje' entraron a la cancha del Arena Johan Cruyff con una camiseta negra y el mensaje 'Football supports CHANGE' ('El fútbol apoya el CAMBIO').

"Sabemos que los obreros que construyen los estadios del Mundial-2022 trabajan en condiciones muy difíciles. No podemos ser insensibles y no hacer nada", declaró el defensa neerlandés Matthijs de Ligt ante los medios de su país.

"En las próximas semanas vamos a trabajar también con actores y sindicatos (de jugadores) de otros países con el fin de realizar acciones comunes", añadió el defensa de la Juventus.

El delantero Memphis Depay comentó por su parte que "como futbolistas, nuestra voz debe escucharse".

"Será más eficaz vía una acción colectiva que reúna a varios países que actuar cada un por su lado", añadió el atacante del Lyon a la agencia ANP.

Los futbolistas recibieron el apoyo del seleccionador Frank de Boer y la federación neerlandesa (KNVB) aseguró que nunca fue favorable a la disputa de un Mundial en Catar, aunque precisó que no se plantea un boicot al evento.

La rama holandesa de la organización Amnistía Internacional felicitó a los jugadores por su iniciativa pero pidió continuar haciendo presión.

"Es un buen inicio, chicos. Pero hace falta más. En la FIFA deben hacer más para luchar contra la explotación de los trabajadores migrantes en Catar", escribió Amnistía Internacional en Twitter.

Los jugadores holandeses no son los primeros en llevar a cabo protestas de este tipo. En la primera jornada de los clasificatorios europeos para Catar-2022, los futbolistas de Noruega y Alemania saltaron a la cancha vestidos con camisetas con mensajes en favor de los Derechos Humanos.

Catar es el foco de las críticas de organizaciones humanitarias por su trato a los trabajadores migrantes, muchos de ellos explotados y trabajando en condiciones peligrosas en las infraestructuras mundialistas, según los denunciantes.

El emirato se defiende asegurando que ha hecho más que ningún otro país de la región por mejorar estas condiciones laborales.