Israel denuncia que “se ha secuestrado el sistema de Derechos Humanos de la ONU”
"Ha sido secuestrado por países no democráticos, que distorsionan el sistema para ocultar sus propios abusos contra estos", aseguran.
Israel denuncia que el sistema universal de protección y promoción de los derechos humanos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) “ha sido secuestrado por países no democráticos, que distorsionan el sistema para ocultar sus propios abusos contra estos”.
Para Israel, un ejemplo es el reciente Foro Social del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, celebrado en noviembre, y que fue presidido por Irán.
“Irán es uno de los peores violadores en el mundo de estos derechos. La sociedad civil es silenciada, los opositores políticos son asesinados, las mujeres subyugadas y las personas LGBTI ejecutadas. La policía del régimen continúa cobrando víctimas, en octubre de 2023, otra joven fue asesinada por no llevar hiyab”, expresó la embajada de Israel.
Además, aseguran que, en todo Medio Oriente, las organizaciones terroristas respaldadas por Irán están causando destrucción y caos: “Hezbolá toma como rehén al Líbano y destruye a Siria, los hutíes libran una guerra en Yemen y las milicias proiraníes desestabilizan Irak. En Gaza, Irán financia, entrena y arma a las organizaciones terroristas Hamás y la Jihad Islámica, proporcionándoles armas, recursos e inteligencia”.
El Estado de Israel considera que Irán también está detrás del ataque terrorista de Hamás contra comunidades israelíes del 7 de octubre de 2023, en el que tomaron 240 personas como rehenes y asesinaron a más de 1.200 israelíes, la mayoría civiles.
“El fracaso del Consejo de Derechos Humanos de la ONU a la hora de condenar a Hamás por las atrocidades que cometió contra civiles israelíes y por su uso de hospitales, escuelas y mezquitas de Gaza como infraestructura terrorista, es otro ejemplo de su indiscutible secuestro”, afirmaron.
Hasta el momento, la Asamblea General y el Consejo de Seguridad de la ONU no han condenado a Hamás por estos actos, considerados por Israel como “crímenes de guerra”.

